5 cosas a tener en cuenta si preparas un cambio profesional

Ya has tomado la decisión, ahora viene lo difícil

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Somos la generación de los inconformistas.

Es así.

Solo hace falta echar un vistazo al feed de cualquiera de vuestros LinkedIn: constantes cambios de trabajo que, en ocasiones, llevan aparejados cambios de ciudad (o de país).

Y no solo hablo de cambios de trabajo en el mismo sector. Gente que deja sus trabajos de consultoría para emprender en una startup. Arquitectos que abandonan la escuadra, el cartabón y los rotuladores por la masa madre. O incluso algún abogado que decide pasarse a la experiencia de usuario.

Estamos empezando a valorar más nuestra realización personal y nuestra satisfacción que la seguridad de tener un contrato fijo y un buen chorro de años de antigüedad. Con el tiempo acabaremos buscando la estabilidad, pero ahora mismo lo que queremos es crecer y no conformarnos.

Si has decidido que estás cansado de tu actual situación laboral, que quieres marcarte nuevas metas profesionales o si te apetece dar un auténtico cambio vital, estos cinco consejos te pueden ser útiles.

1) Sé honesto contigo mismo

¿Adónde quieres ir? ¿Qué te lleva a querer cambiar? ¿Es porque no ves posibilidad de progresar? ¿Necesitas hacer algo diferente? ¿Es por el dinero?

Ser consciente de tus motivaciones, tus limitaciones, y tus metas es fundamental para poder emprender un cambio laboral (o de cualquier otro tipo) con éxito.

Entender qué es lo que te motiva a cambiar y qué buscas encontrar en tu nueva aventura es vital para ponerte en la dirección adecuada. De nada sirve cambiar por cambiar o pasarte a otro trabajo solo porque sea una vía de escape rápida a tu actual situación si en seis meses te vuelves a preguntar: ¿qué estoy haciendo con mi vida?

2) Plantéate retos realistas

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Ya sabes qué quieres cambiar, es hora de trazar el camino. Y al enfrentarte ante el camino es cuando comienzan los vértigos.

¿Cómo monto una empresa si no sé la diferencia entre una S.L. y una S.A.?
¿Cómo me puedo reciclar para ser analista de Big Data?
Sin contactos, ¿cómo voy a entrar a trabajar en esa gran multinacional?

El vértigo ante los grandes cambios es normal. A todos nos pasa. Pero la mejor manera de superar estos vértigos y empezar a trabajar es dividir esa gran meta en retos realistas que puedas ir cumpliendo.

Si no has hecho running nunca, exigirte correr 30 km de primeras es imposible, pero establecer una progresión semanal comenzando por 1,5 km puede ser un buen comienzo.

Apunta los retos en papel, en un bloc de notas de tu smartphone o en un Trello. Da igual. Pero hazlo. Y encárgate de señalar bien aquellos que ya hayas completado. Poca satisfacción más grande hay que la de tachar una tarea finalizada, ¿a que sí?

3) La experiencia es un grado, no infravalores la que ya tienes

Para alguna gente que emprende un cambio profesional, todo el tiempo que han pasado estudiando o haciendo otras cosas es tiempo “perdido”. Incluso se llegan a avergonzar de esa etapa anterior intentando justificar u ocultar su “error”.

A mí me gusta darle un enfoque más positivo: has estado formándote en otro ámbito, lo que te da una visión más global del campo al que te dedicas ahora.

Siéntete orgulloso de donde vienes.

En un anterior post os hablé de mi experiencia al pasar de la abogacía al diseño de experiencia de usuario y de productos digitales. Puede parecer que mi background no me sirve para nada pero nada más lejos de la realidad: tengo una forma de pensar estructurada y una ética de trabajo estricta, además de conocimientos sólidos para montar una startup y una buena capacidad de lectura en diagonal de contratos, por muy tochos que sean ;).

4) Muévete

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Tener la iniciativa de cambiar es genial. Saber qué quieres hacer, cómo hacerlo y aprovechar tu experiencia anterior es un must. Pero para poder tener éxito necesitas tejer una red de contactos en el trabajo o sector al que te vayas a dirigir.

Muévete.

Investiga en LinkedIn quienes son los perfiles top del sector y conecta con ellos. Acude a eventos. Habla con gente. Pierde el miedo. Nunca sabes si la persona que tienes al lado va a ser la que te pueda dar el pequeño boost que te falta para cumplir tus metas.

Pedir consejo a gente del sector fue lo que me hizo decantarme hacia el UX. Ellos conocen el campo al que te quieres mover y te van a poder orientar mejor que nadie.

5) Disfruta del camino

Los cambios son duros y pueden ser muy estresantes, pero esa emoción por explorar nuevos caminos y ponerte a prueba es única.

Motívate con cada escollo que vayas superando y transmite pasión por lo que estás haciendo. Escribe sobre ello. Aprende de los errores que cometas lo más rápido posible, y sé consciente de que ese aprendizaje es un proceso constante.

No veas el cambio en sí como un mal trago que tienes que superar para poder llegar adonde quieres sino como un reto en el que dar lo mejor de ti mismo.

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Desde mi experiencia, esto son cinco consejos que creo que pueden ser útiles para cualquiera que se plantee un cambio de este tipo, pero estoy encantado de escuchar vuestras opiniones.