Remordimiento

Reto antipoético 4: Piensa sobre las cosas de las que te arrepientes y escribe sobre ellas

Con el paso del tiempo, cualquiera podría decir que se arrepiente de tal o cual cosa, muchas veces, de cosas que sabíamos antes de hacerlas que podrían provocar ese arrepentimiento… pero… ¿qué pasaría si en vez de arrepentirte, hubiera otro sentimiento?, en especial ¿qué pasaría si te dieras cuenta que el remordimiento pesa más?.

Justo así me pasó, la línea que separa ambas es a veces tan delgada y ligera, que nunca te das cuenta, y es que cuando uno nace de papás que ya son grandes y eres de los menores en las familias, te tocan más rápido que en otras familias las muertes, y así me pasó, cuando llegué al mundo, ya sólo tenía dos abuelas y la paterna lamentablemente falleció poco después (cuando tenía 4), afortunadamente, me tocó disfrutar mucho a mi abuela materna, que acaba de cumplir 10 años de que falleció.

Sin embargo, desde hace 24 años, cuando falleció mi papá, aprendí con el tiempo del remordimiento de no saber decir las cosas, o no quererlas decir, o simplemente callar porque pensamos que seremos eternos y nunca nos alcanzará la muerte. En especial, en el caso de mi papá en específico siempre hay momentos (sobre todo, cuando uno lo pierde días antes de cumplir 13 años) donde te encantaría que estuviera contigo, como el día del examen profesional, o cuando hay que comprar el regalo para empezar el ritual del quedabien con la galana-to-be, la primera vez que fui al estadio sólo, cuando me tocó, después de 13 años (la vez anterior el vivía y yo no entendía el fut como lo hago hoy) ver campeón a nuestro equipo (si, como siempre lo he dicho, soy americanista por herencia, gusto y decisión), siempre hará falta y se que el día que lo extrañaré más, será el día que me case… vaya que me hará falta ese día…

Este remordimiento o arrepentimiento extremo de no poder decir a esas personas lo que debías decir, ya me ha pasado en menos de 5 años más de 10 veces, y poco a poco he entendido a decir las cosas importantes, porque más allá del cliché de “no sabes si lo volverás a ver”, a veces las cosas no están bien con esa persona y no alcanzas a arreglar y quedarte con eso siempre es muy duro… e incluso, cuando no alcanzas en vida a una parte importante y compañero como en caso de mi gato, que llegamos y acababa de fallecer.

Parte de ser quien soy es que no importa quien muera, jamás he llorado, ni con mi papá, tíos, primos, abuelas, simplemente no puedo. Esa fuerza se acabó cuando el pequeño Pomo, mi gato se fue, todo el remordimiento de no haber podido despedirme de el y tener que haberlo hecho con el cuerpo inerte terminaron por mostrarme lo difícil que es despedirte de alguien que ya no puede oirte y responderte o de decirle lo importante que fue en tu vida.

A veces, justamente, no llega un arrepentimiento, sino ese remordimiento de no haber dicho X o Y en esos momentos, pero también la chance de que la gente que está viva nos acompaña en este camino y a ellos si puedo decirles lo agradecido que estoy de que estén conmigo, que me acompañen, me aconsejen, me regañen y me ayuden poco a poco a llegar donde todos los que ya no están les gustaría verme.

P.D. Y si, los últimos tres párrafos me hicieron un nudo en la garganta y salió la lagrimita Remi.

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