En casa de herrero azadón de palo.

Hoy me levanté reflexionando esta frase cuando estoy a solo una semana de dictar una conferencia sobre marketing y redes en una prestigiada universidad privada de CDMX.

Me doy cuenta que a pesar de mis conocimientos y de asesorar a diversos clientes sobre el tema, mis propios espacios digitales se encuentran en un punto estático en el cual cualquiera puede llegar y hacer una vehemente crítica sobre el porqué no aplico yo mismo lo que tanto postulo.

De cierta forma hago lo que un gran número de personas hace: justificar que por atender y dar importancia a mis clientes dejo en segundo, tercero y “n” término mis propios espacios, pero…

¿Acaso no se predica con el ejemplo?

Una de las principales cosas que cualquier persona debe hacer es trabajar en uno mismo para tener credibilidad. En esta sociedad la gran mayoría nos justificamos unos a otros con frases como:

“Es más fácil dar ejemplos que aplicarlos”
“La contradicción es humana.”

Y no, ¡no señor@s! Si queremos ser reconocidos como profesionales, entonces hay que ser profesionales. Y esto aplica también en la vida cotidiana.

Autorespeto, determinación y esfuerzo es lo que se requiere para ser congruentes en la vida, “he dicho”.