Ser el nuevo/viejo

Quizás han contado con la fortuna de volver a su lugar de trabajo antiguo. Quizás no. Lo más probable es que no. Volver, sobretodo en un espacio laboral liquido (ver Bauman si no entienden la metáfora) es un trabajo de rediseño personal, de desconocimiento propio, de duda, de estrés, de aprendizaje y de amor.

Uno no vuelve a un lugar que no le guste.

Así mismo, no te invitan a volver si no les gustas.

Si decides volver, hazlo porque amas lo que hacías en ese lugar en el que algún día en tu pasado tuviste el privilegio de aprender y crecer. Pero más allá de eso, si vuelves, recuerda que Heráclito la tenía clara.

El mundo siempre ha sido liquido, no hay nada en piedra, excepto por unos mandamientos desactualizados.

Cambia rápido, y enamórate de tu nuevo/viejo trabajo y equipo.

O deja que el río corra sin ti.