No te fíes.

Te fías de

mi sonrisa casta…

De mi cabello negro y

largo que luce

convencional,

pero yo no lo traigo así por convencional.

Es por mi raza y me gusta.

Observame al viento potente y

veras el brillo y

severidad de mi raza

en mi cara blanca

de rasgos mestizos;

y mi cabello dándome poder.

A las rocas portentosas de la costa

sígueme..,

aunque el mar este bravío y gris.

No te fíes de mis pocas

oraciones en tu presencia.

Ni de mi serenidad dulce,

para que cuando te llame

a la intemperie;

no te vayas para atrás

y no concibas

a una

que

brinca entre las rocas,

habla con invisibles,

sabe entender a la luna y

escuchar a los truenos,

que sueña estar dentro

del terremoto marino.

Tu no me habías podido ver

o no querías hacerlo…

Escucha ahora

descúbrete

o vete.

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