Hocicones al micrófono, aquí hay de qué hablar.

No haré más que recordar que recientemente corrieron a un comunicador por “pasarse un poquito” y maquillar una sentencia dicha al aire como una frase corriente. La sentencia fue sobre una maestra que bailaba, iba así: “yo la mandaría matar” y su propia interpretación fue: “se están perdiendo los valores, hay qué hacer algo”.

Pero lo corrieron. Y, con razón.

Oswaldo Olivas, escribe acá: los “periodistas” más viejos sienten que la razón está de su lado cuando opinan desde su perspectiva. También con mucha razón.

El punto es que tener razón y actuar en consecuencia no siempre es suficiente.

Respecto al caso uno, el despido de Sergio Romano, hizo falta un nutrido debate sobre el actuar de la escuela (que corrió a la profesora), el actuar sobre Romano y sobre éste al hacer uso de ese lenguaje, consultar expertos sobre el tema, y hacer sondeos en la población para darse una idea de cuántas personas están de acuerdo incluso en que se mate a una mujer que “falte a la moral” o no, compararla contra femenicidios, y con esos resultados proponer temas de capacitación, al menos, a los comunicadores.

Respecto al caso dos (sobre los comunicadores chayoteros) me gustaría, no que se callaran, o que los despidieran (ya ven, su colega Sergio Romano, tenía más años y estaba mejor parado que muchos), sino que retomaran un tema del que hablaron hace no más de un año, antes que los corran.

Perdonen el abrupto paréntesis, pero voy a algunos datos que nos servirán para intentar un poco el sentido de urgencia que ésto se merece.

— (El arsénico) se considera un causante del cáncer de pulmón y de la piel.
— En los humanos, la ingesta crónica de arsénico puede provocar cánceres de hígado, piel, pulmón, próstata, riñón, y vejiga.
— Existe un gradiente sistemático en las tasas de mortalidad por cáncer de pulmón […] (es decir, está comprobado que genera cancer de pulmón).
— El cáncer de piel puede aparecer 3 o 4 décadas después de que una persona haya estado ingiriendo arsénico.
— Los efectos cutáneos no carcinogénicos pueden aparecer unos cuantos años después de haber estado expuesto.
— Un paciente puede presentar más de un tipo de cáncer de piel.

Algunos de los comunicadores que aún no han sido despedidos, vigentes digamos, hicieron bien en cubrir las notas y reportes del derrame de tóxicos en el Río Sonora en previos años, cuando se encontraba la administración de Guillermo Padrés, ese ex-gobernador del que ahora nadie es amigo.

Un estudio de la Revista de Ciencias Biológicas y de la Salud, en el que la UNISON en colaboración con los departamentos científicos de una universidad de Arizona, reportan los niveles de arsénico existente en el agua potable de todo Hermosillo. Todo esto antes del conocido derrame.

A más oscuro, más arsénico.

Bueno, ya tenemos arsénico en la ciudad y ya sabemos qué enfermedades provoca. ¿Qué podemos hacer para revertir el efecto? Según yo, nada.

Ahí está lo cabrón, es muy probable: ya expuestos nos puede dar un cáncer de los mencionados.

Una vez expuesto al arsénico (en cantidades superiores a las recomendadas, como en algunas zonas de Hermosillo) y tu susceptibilidad a la toxicidad del arsénico es alta (como las que se analizan en el estudio), lo único por hacer (hasta donde tengo entendido, no soy doctor) es dejar de consumir arsénico inmediatamente y revisarte periódicamente para detectar cualquier padecimiento que pudiera estar presente.

Sigan o no presentes los niveles de arsénico en el agua, es muy probable que en la próxima generación, cuando los actuales niños que estuvieron expuestos (al menos en otras regiones de Sonora), veamos brotes de algunos padecimientos mencionados. Aquí, la palabra padecimiento es muy amable, puesto que cáncer es uno de los principales.

Entonces, ¿qué?

Aunque según el estudio presentado, las personas analizadas de Hermosillo no presentaban un índice peligroso, empecemos, por favor, a hablar de cómo detener este problema a quienes ya estuvieron expuestos, e igual de importante, para evitar los bebés que a diario nacen, lo padezcan, antes que las concentraciones en Hermosillo crezcan. Y, sobre todo, antes que otro derrame ocurra.

Referencias

Efectos conocidos del arsénico en humanos: (vean esto, puse muy pocos de toda la tabla)

Ingesta de arsénico en agua potable en la población de Hermosillo, Sonora (INTAKE OF ARSENIC FROM DRINKING WATER IN HERMOSILLO, SONORA POPULATION) — 2013

Reporte de La Jornada, http://www.jornada.unam.mx/2016/04/16/estados/025n1est — 2016

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