El suelo de las manos — Mesa como superficie (I)
¿Por qué es pertinente la pregunta acerca de la mesa? ¿cómo se relacionan mesa, animal y superficie?
El filósofo Gustavo Bueno (RIP, 1924–2016), fallecido hoy, nos introduce arriba la idea de la mesa -sintetizo aquí sus argumentos. Considerar la mesa no es trivializar lo que se entiende por filosofía -”una pérdida de nivel”- sino una cuestión filosófica seria. Tan seria como las ideas de pelo y basura, a las que Parménides animaba al joven Sócrates a dar consideración filosófica. (Que el pelo merece toda nuestra consideración lo sabe bien el artista Marton Robinson, que como parte de su exploración crítica del cuerpo negro en Costa Rica, ultima un nuevo trabajo para la X Bienal Centroamericana, donde una imagen de su pelo afro es intervenida con sangre y semen, transformándose en superficie microbiológica en la que leer las historias del racismo; que el pelo es una cosa seria también lo saben los más de trescientos integrantes del Archivo *pelo*, un grupo público en Facebook, sin objetivo definido, que colecciona imágenes, textos y sonidos significativos sobre el pelo). La pregunta sobre el alma no es más importante que una mesa (o que el pelo o la basura), si bien hay que distinguir la idea de mesa del concepto de mesa. Los conceptos nos ayudan a responder a la pregunta “¿qué es una mesa?” (por ejemplo, “la mesa es un mueble”; “la mesa es una estructura técnica”). Pero la mesa no se agota ahí. Es más, su condición de mueble restringe la mesa; oculta cuál es la verdadera idea de mesa. La mesa no puede ser definida únicamente por el concepto “mueble”; tiene que ser explicada por una idea mucho más amplia, que no es otra que la transformación del hombre de cuadrumano a bípedo; la transición del animal humano del plano horizontal al vertical. Al tiempo que el animal deja de habitar el suelo aparece la mesa; el cuadrumano se apoya en el suelo con sus cuatro extremidades pero al ponerse de pie las manos quedan desocupadas, sin nada que hacer, y encontrarán en la mesa su nuevo suelo. La mesa es el suelo de las manos.
Sobre relación entre mesa y suelo, entre animal y mesa, estoy haciendo-pensando últimamente a través del trabajo de la artista vasca Susana Talayero, y sus planos horizontales donde figuras orgánicas de procedencia incierta se articulan bajo formas múltiples. También a través de la colaboración dentro de Equipo re con la artista Carme Nogueira, en el diseño de la exposicion Anarchivo sida, donde la relación entre animal, sida y visibilidad se concretó en diversas mesas ‘de nivel inferior’ -como en la sospecha de algunos sobre la validez filosófica de las ideas de mesa, pelo y basura. Y sobre la relación entre animal, suelo y mesa volveré a hacer-pensar cuando visite los metates o piedras de moler zoomorfas de la colección del Museo del Jade en San José.
En el inicio de todo está la mesa, y extendidas sobre la mesa las preguntas acerca de la relación entre suelo y animal; animal y “Otro” racial; mesa y jardín; pelo, animal y flor; mesa y curaduría; y otras relaciones críticas más que probables dispuestas sobre una superficie en la que restituir la relación entre todas las vidas inferiores.