Comodidades del frío wikiconsenso

Hegemonía ciudadanista en construcción

Trabajo como consultor político externo para un militante de Morena, y ello ha detonado un conflicto al interior de la Wiki. ¿Es congruente la pertenencia a Wikipolítica y la existencia simultánea de una relación laboral con cualquier otra entidad política distinta a ella? El debate puntual puede ser interesante; sin embargo me parece que lo fundamental se discute en el trasfondo: ¿Cuál es nuestro “sentido común” como organización política? ¿Qué pensamos y acordamos sobre lo ético, lo emocional y lo racional? Y por tanto: ¿por qué estaría “mal” o “bien” el tener relaciones laborales como la mía? En este ensayo defiendo que si queremos ser una organización democrática más allá del discurso y la mercadotecnia, debemos estar abiertos a los encuentros con otras organizaciones políticas.

La perspectiva racionalista es, para este problema, la más aburrida. Sólo podría hablarse de una falta de congruencia entre ser wiki y trabajar para otra organización política si la referida simultaneidad atacara o pusiera en riesgo alguno de los principios u objetivos positivos de Wikipolítica. Otra opción normativa sería corroborar la ausencia o presencia del perfeccionamiento de una prohibición. Esta normatividad, por cierto, no existe. En un arranque de purismo moderno habría que decir que los cuestionamientos son una franca afrenta a la noción de Estado de Derecho. Esta vía descarta casi todo debate.

Si, en cambio, abandonamos la comodidad de nuestras racionalidades modernas, la respuesta a esta pregunta pasaría por una discusión acerca de quiénes somos como organización, y hacia qué horizonte nos dirigimos. En este sentido, mi posición es la de quienes queremos ver a una Wiki audaz lanzándonse, con imaginación y astucia, a la conquista de la democracia radical en México. Mucho me entristecería que la organización, en cambio, continuara su camino hegemónico actual y terminara por convertirse en un mero bastión, eso sí, muy exitoso, de fetiches ciudadanistas privilegiados.

La hegemonía ciudadanista deriva toda su legitimidad (y por tanto, su poder) de la unión en torno a una idea incuestionable: El No-Partido. Somos mejores simple y llanamente porque somos diferentes en el sentido más básico de la idea: no somos ellos, y no nos relacionamos con ellos. Sin importar la calidad y cantidad de nuestros procesos éticos, sensibles y racionales, somos mejores porque no sólo no abrevamos de su existencia, sino que no necesitamos aprenderles nada. En la protección de nuestra pureza va la defensa de nuestra promesa, ahora nacional, de brindar una política más representativa. Bajo esta noción, es claro que la regla general interna debería ser el consenso. ¿Qué clase de discusión podría surgir en una organización de puros ciudadanos y ciudadanas unidas en torno al combate a la partidocracia; el mal por excelencia de este país? Y por tanto: ¿qué espacio hay para otras relaciones con entidades aspirantes al poder? Ninguna, salvo la de la superación total.

El horizonte de la democracia radical, en cambio, supone recuperar a dicha democracia, más allá del discurso, y luego radicalizarla hacia un sentido agonista. En este otro horizonte, Wikipolítica es una organización que no sólo se dice demócrata, sino que vive como demócrata. Para ello no basta con tener capacidades de mercadotecnia política muy refinadas que vendan la idea de democracia; es necesario que la organización misma sea productora de democracia; que asuma los costos y valores, internos y externos, correspondientes a la identidad demócrata; entre los que están el reconocimiento de dignidad de todos los participantes que hagan el mismo reconocimiento; sean personas u organizaciones. Gracias a este encuadre agonista, no hay demócratas reales que huyan del encuentro frente a otros actores políticos. Una Wiki demócrata es una Wiki abierta a los encuentros, y no un bastión fetichista de aislamiento político-ciudadano. Nadie niega que deba haber reglas; las hay en toda democracia. Una de las más claras es superar la vulgaridad de igualar consultorías profesionales externas con militancia.

La hegemonía ciudadanista previene que suenen las alarmas frente a un consenso artificial al que le es cómodo el silencio. Los que creemos que la Wiki debe ser la herramienta para la construcción de democracias radicales en México, que se tomen en serio no sólo el discurso sino los procedimientos y resultados democráticos, queremos erradicar ese silencio.