Pasar la posta

Cuando algo está ahí, dando vueltas, inconcluso, perturba el pensamiento. Por eso, soy fanática (como ya saben) de hacer listitas donde “paso la posta”. Necesito sacar eso de la cabeza para que me deje tranquila y poder seguir con otras cosas.

Por eso, siempre tengo a mano anotadores o varias herramientas en el teléfono que me permiten anotar y sincronizar todo lo que tengo en mente para no olvidarme. Lo difícil es poder discriminar cuándo hacerlo y entender que es imposible “todo en un día”.

Para eso, recomiendo:

  1. Un anotador al lado de la cama. En el piso, o en la mesa de luz. Donde sea, pero papel y lápiz para soltar las ideas.
  2. Papelitos tipo post it en todos los lugares donde a diario pasas más de 4 horas como la oficina o el escritorio de tu casa, por ejemplo.
  3. Bajarte aplicaciones que te permitan tomar notitas aisladas o sincronizarlas. Lo más práctico son las “notas” del celular, o algún recordatorio. Pero te recomiendo: Evernote y Wunderlist. El segundo permite armar listas por temas y hasta compartirlas con alguien más. Ej la famosa “listita del super”.
  4. Si tenés miles de cuadernos, anotadores y papelitos, tratá de concentrar todo en un mismo lugar cuando tengas un poco de tiempo. Sino, la propia tarea de “organizar tus ideas” se transforma en el pendiente más pesado del día.

El otro día, no recuerdo dónde lo leí, pero me pareció interesante la idea de arrancar el día de una forma diferente: escribiendo. NO TRABAJANDO, escribiendo. Qué quiere decir esto? Agarrar un anotador, y dejarse llevar por estos tres disparadores:

a. Agradecer: por algo, desde lo más tonto a lo más macro.

b. Escribir algo al azar: lo que salga, el primer impulso.

c. Escribir una idea: de lo que sea. Pero ir recopilándolas en un solo lugar.

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