En la oscuridad de la noche se hizo la luz

Por Borja Hernando

“Es mas fácil construir puentes que alzar muros” - Papa Francisco.

Con estas palabras me gustaría empezar mi testimonio. En esta JMJ he tenido el placer de escuchar muchos testimonios de jóvenes provenientes de diferentes partes del mundo, como Siria, Guatemala, España, Panamá…cuyo punto en común entre todo, era Dios. Un Dios que nos invita a soñar en la misma medida que ha de hacer todo lo posible por construir un mundo mejor.

El momento que más me marcó de estos días fue la Vigilia, concretamente 
cuando el Papa nos invitó a rezar. En ese momento, poco a poco, se fueron encendiendo pequeñas luces, velas…;y en la oscuridad de la noche se hizo la luz. Una luz que se propagaba únicamente con ayuda de los demás. Ahí vi yo a Dios. Me hizo darme cuenta de que tú solo en este mundo puedes hacer que una casa brille, pero con ayuda de los demás puedes hacer que un país entero reluzca.

Podemos construir puentes que unan naciones, que lleven perdón a lugares donde hay odio, que lleven esperanza a los desolados…pero únicamente si trabajamos juntos y unidos por el amor de Cristo.

Como dice el lema de los Salesianos de este año: “Juntos somos más”. Durante la JMJ, la pregunta que resonaba en mi cabeza era: “¿Qué espera Dios de mí?” Y poco a poco, con el paso de los días y gracias a las oraciones, catequesis y celebraciones, creo haber encontrado la respuesta.

Como dijo el Papa Francisco: “El mundo necesita jóvenes con las camisetas 
puestas, sólo acepta jugadores titulares en el campo”. Y es que tenemos que pasar por este mundo dejando una huella profunda en los demás, una huella que simbolice a Dios…pues es Él quien mueve nuestras vidas.

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