Llamadas desde el fin del mundo

Me llamaste desde el fin del mundo. Y en el fin del mundo había un oxxo pero no había tiempo. Y tu voz sonaba entrecortada pastosa drogada con ruido, procedente de todas las películas de terror de serie B que no vimos juntos. Desde esa voz animal dijiste que volverías, que la ciudad te esperaba. Y te dije que sí, que te esperaba con los brazos abiertos, que escucharía las historias de los brujos y desiertos que tenías para contarme. Luego me dijiste adiós. Desapareciste. Te borraste junto a la señal la llamada el sonido la noche el frío la distancia el desierto el fin del mundo el silencio el paraíso las drogas el negro la soledad el fin del mundo el oxxo el oxxo el oxxo el oxxo el oxxo el fin del mundo. Y tu nombre que aún huele a tu cuello cuando lo pronuncian; tu cuello que todavía presagia el fin del mundo: el olor del fin del mundo.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.