Farol de la Calle

Muchas empresas se quejan del pésimo ambiente/clima laboral, normalmente cimentado en malas prácticas, carencias de liderazgo, un desorientado drive de objetivos y una nula estrategia de comunicación interna.

Aunque esto da para un libro, y existen innumerables acciones para generar un empowerment interno.

Independiente a la clara urgencia de una estrategia interna, esta es una pequeña lista de acciones inmediatas para evitar seguir alimentando la personalidad torcida que esté tomando la empresa, obvio con la humildad de haber aprendido a tropiezos en el camino corporativo:

1. Cero rumores, cero tolerancia al chisme y radiopasillo. Hablar con la verdad y desde el inicio siempre serán tácticas infalibles. Los comunicados son una gran alternativa.

2. Dedicar tiempo calendarizado a cada miembro de tu equipo inmediatio y fomentar que hagan lo mismo. Tiempo de calidad durante una evaluación y alineación de objetivos. Con duración preestablecida.

3. Uso de herramientas de productividad. Los compromisos adquiridos en el pasillo, vía un email informal, y cualquiera con respuesta «yo lo veo», en un mundo saturado de responsabilidades, se quedan en la basura. La asignación de compromisos a través de una herramienta urilizada por todo el equipo de trabajo, formaliza y evidencia a quienes estén generando cuellos de botella, estén sobre saturados de actividades, o den indicios de que necesitan ayuda extra para organizar sus tiempos. Hay muchas, gratis y de paga. Fáciles y sofisticadas.

4. Juntas cortas con agendas enviadas en el correo de convocatoria. Además de mostrar respeto, dan oprotunidad de que todos lleguen preparados y listos para eficientar, establecer un tiempo limite por tema es un sueño, que todos podemos cumplir.

5. Minutas y responsable(s) de seguimiento, sin esto, simplemente no hubo una junta. Punto.

6. Medición del éxito. Asignar tareas sin impacto convierte muchos empleos en rutinas eternas de aburrición. Si cada persona conoce el impacto de su trabajo en la organización, hay una oportunidad de darle sentido y motivacion. Si además tiene una métrica, hay un reto adicional.

7. Las puertas abiertas a opinión de todos, con opción al anonimato. Un buzon, correo, etc. que sepan será atendido impecablemente. Esto es una costumbre vieja y perdida digna de rescatarse, si se demuestra que alguien lo lee y lo atiende.

8. Inversión en conocimiento y preparación . Tal vez debería ser el primer punto. ¿Recuerdas los «Mistery Callers» de antaño, las evaluaciones 360' y los simples cuestionarios cualitativos?. Hoy seguro se llaman diferente de acuerdo a la alcurnia de cada proveedor, o seguro es un coaching orientado bla bla. Invierte en conocer a tus empleados, así como inviertes en conocer tu audiencia (si no lo haces ya ganaste una respuesta a alguno de tus problemas). Después invierte en darles herramientas, invirtiendo sin escatimar, ni despilfarrar. Si decides sabiamente se pagarán solos.

9. Evalúa a tu equipo.

10. Di adiós a quien tengas que dejar ir y suelta las costumbres y mañas laborales que has dejado para después.

Lo que resulte hará que reevalúes las prioridades de la empresa.

No es una lista completa, pero es un buen inicio, y al que no le funcione le invito la siguiente ronda.

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