Sobre un respiro de los deberes

Después de regresar a las labores universitarias/político/emprendedoras, los párrafos han vuelto a nacer :)

Regresar a la escuela me consumió en tiempo y energía por más que me esforcé, pero al fin y al cabo el objetivo más importante por ahora es obtener ese documento llamado título, y para eso se necesita hacer tareas, y estar en ciertos lugares específicos llamados aulas a una hora y fecha específica en un modelo rutinario y un tanto aburrido, y lo peor a veces es que uno de los invitados más importantes a estas reuniones llega con un retraso bastante significativo. No hay nada que me moleste más en este mundo que la impuntualidad de los profesores (no es cierto, sí las hay, don rabietas me van a apodar de viejo). Pero es que las clases deberían ser un contrato social entre profesores y alumno. Es un mentada de madre que una persona juegue con el tiempo de por lo menos otras veinte al hacerlas esperar por su llegada. Como si en el mundo actual un profesor fuera imprescindible para aprender algo. Por favor, no me vengas a decir que sí. Son mejor los asesores, que es muy diferente. El punto aquí es que se vería tener más respeto por el tiempo de las personas, aunque a 18 de esas 20 personas les importe un comino que el profesor llegue tarde, e incluso lo aplauden, habemos por lo menos una o dos personas que sí nos importa. De recién que llegué a mi universidad tenía un conflicto enorme con este detallito de la puntualidad, pero ya me fui adaptando, intenté hacer diferentes cosas en el tiempo perdido del retraso de los profesores, pero incluso llegué ya al punto hipócrita y descarado de darme el lujo de yo también llegar tarde. ¿Qué pasa? Nada.

Después de pasar la <primer semana de clases> en Guadalajara por diversos asuntos importantes y decisivos, llegué a clases para la segunda semana de actividades. ¿Qué pasa? Nada. El semestre pasado falté un mes y no pasó nada grave, los acontecimientos preocupantes se lograron contener. Llegando de nuevo a clases me topé con un golpe en la cara por tratar de adaptarme de nuevo a esa rutina clase-casa-comida-asunto_extra_uno_de_mil-clase. Fue un poco difícil al principio pero ya está todo controlado. Entre un par de viajes a Guadalajara para talleres sobre registro de marcas y propiedad intelectual en el IJALDEM, más una visita de amistades tapatías que conocimos en el viaje a Stanford (qué buen fin de semana de fiesta) y actividades extracurriculares, política y aplicar a unas cuantas becas para ser rechazado en un par de ellas, me encuentro de nuevo frente a las teclas que hacen su ruidito ese como si hormigas llevaran tacones y fueran a toda prisa. Es el penúltimo Domingo de Septiembre y por fin tengo un respiro para volver a escribir (no quiero mencionar las tareas que tengo pendientes), quiero continuar compartiendo las experiencias en Silicon Valley por dos cosas; para continuar con el debriefing y porque la siguiente semana viajo a Puerto Vallarta a presentar una conferencia sobre Oportunidades y Emprendimiento. Sí, yo voy a dar una conferencia. En otra universidad. Sí, estoy muy contento y es un gran reto, pero me encanta. Entonces, comencemos…

El miércoles 5 de Agosto nuestra primer actividad (después de desayunar, por supuesto) fue un panel de inversionistas moderado por Jonathan Nelson, CEO de Hackers & Founders y en el que participaron tres de los inversionistas más importantes del área, si no es que los más reconocidos quienes mencionaron puntos importantes como la importancia de tener un producto genial y de enamorarte de tu cliente, no de tu producto para poder lograr esto último. Que cuando tienen que decidir si van a invertir en un negocio observan el perfil del fundador y sobre todo del equipo, respondiendo a la pregunta sobre si en verdad este equipo podrá lograr el objetivo con el plan presentado. Algunas de las habilidades personales que buscan son sobre todo creatividad, buena comunicación y credibilidad. Conocer tu campo de acción te da credibilidad, debes ser un buen vendedor (hay que saber vender todo, todo el tiempo, ¿recuerdas?) y se debe estar preparado para escuchar varios –no- como respuesta, porque el promedio que resultó de una pregunta de Jonathan Nelson fue que de cada 50 entrevistas que tienen como inversionistas, sólo invierten en 1. Y la estadística en Silicon Valley es que debes tener entre 125 y 150 entrevistas con inversionistas para conseguir dinero, de ellos sólo 50 podrían estar interesados. Todo esto para poder obtener un millón de dólares como inversión. Sí, esa es la cifra promedio para esto datos. Conveniente conocer esto cuando al final del panel se dice que el 99% de los startups tienen un modelo de negocio equivocado….

Cuando requieras acercarte a un inversionista, es importante (y muy conveniente) tener una persona que funcione como tu contacto de presentación para que te referencie con algún inversionista. La primera impresión es esencial. Así que por favor “haz tu tarea y prepárate lo suficiente y más que eso para esa entrevista.

Ralph Aceves, CEO en Ovalpath, nos habló de innovación y emprendimiento. Sobre cómo la empresa debe estar más desarrollada a la hora de buscar inversión en México en comparación a buscarlo en Silicon Valley. Seguido a Ralph, Natan Saan nos platicó la historia de las tablets obsoletas que Dell desarrollaba en 19 semanas y cómo nunca ni tu ni yo las conocimos debido a que en ese momento el mercado fue tan competido que no tuvieron lugar con los clientes, así que las tablets terminaron entre colaboradores de la compañía y familiares de los mismos.

Ese mismo día, después de una buena comida (que nunca puede faltar y no faltó) nos fuimos al headquarters de Flextronics, el famoso recinto de Milpitas. Ahora esta compañía se llama Flex, y fabrican muchos de los aparatos electrónicos que conocemos, como el Chrome Cast. Antes de esta visita, para mí flextronics era una compañía manufacturera con ubicaciones en Guadalajara en donde existía la posibilidad de hacer prácticas profesionales porque varios colegas y conocidos han estado ahí y se han expresado bien. Pero después de esta visita mi perspectiva sobre esta compañía cambió totalmente. ¿Por qué? Bueno, si alguna vez has visto las películas de Iron Man, aquí me topé con instalaciones muy similares a los laboratorios de Tony Stark en el sótano de su casa. Máquinas por todos lados, tecnologías disruptivas en desarrollo. Tuvimos un tour en el que nos presentaron cómo hacen algunos de sus trabajos, para finalmente llegar a las instalaciones de LabIX (Lab nine) que es su espacio hacker/maker/incubadora/desarrolladora de ideas y startups. Según eso, aquí se pueden desarrollar ideas que vengan en servilleta a planes de negocio que iniciaron sin dinero en tan solo siete días, obviamente debes pasar algunos filtros. Después de conocer LabIX, me nació la intriga por saber si en las instalaciones de Guadalajara de Flex también tienen esta facilidad de desarrollo emprendedor.

No es mi mejor foto, pero es en Flex

Esto fue todo lo del miércoles en Silicon Valley, el día siguiente visitamos Electronic Arts. Sí, donde se desarrollan los videojuegos como Plantas vs Zombies y FIFA, tuvimos una conferencia de Mike McNamara, el CEO de Flex, visitamos Singularity University y las instalaciones de Stanford Research International.

Por ahora, debo irme para comenzar a hacer tareas, pero sobre todo para comenzar a preparar lo que presentaré en Vallarta y continuar con planeaciones políticas ya que estamos en temporada de elecciones.

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