Achaques de un treitón

Los achaques de los 30’s. Los noté ayer, después de que mi mujer y unos buenos amigos fuimos a un antro de la ciudad. La palabra “antro” nunca estuvo en mi vocabulario. Pues, soy de la época de las “Discos”, donde se iba a bailar arriba de un piso luminoso al ritmo del Vanilla Ice. Tampoco fui recurrente a las discos. Aparte de que bailo muy feo, el ambientazo discotequero no es muy mi estilo. En fin, ya me unté Mamisan, tomé dos Alka Selkers, ¡ah!, y me eché un tecito caliente, por aquello de la desvelada.