Que querés ser cuando seas grande? ¡Emprendedor!
Mientras finalizaba la primaria, tuve mi primer impulso emprendedor.
Siempre fuí un nene pelota: no me gustaba otra cosa que ver al equipo Argentino compuesto por la delantera de Piojo López, Crespo y el Burrito Ortega, pero veia que a mi alrededor algo pasaba...
Entonces se me ocurrió lo que para mi fue una grandiosa idea: compraba posters de los Backstreet boys en la librería del "Flaco" frente a la plaza de la escuela y se los vendía a mis compañeritas de la escuela.
Nunca entendi que fue lo que me impulsó a hacerlo, pero si recuerdo cuando termino. Llegando a fin año, el “flaco” me pregunto si yo era el que vendía adentro con cara de “Me estás sacando el negocio”.... Se me derrumbó el mundo del miedo. Comenzó a venderme los pósters mas caros. Las ventas no fueron las mismas, el otro kiosco que quedaba en calle Sarmiento no tenia precios competitivos.
No quedo otra que retirarme del negocio, pero coronando el último día de clases con la venta del posters más grande desde que comencé mi pequeño emprendimiento (vendiéndolo a 50 centavos al chico más rudo de la escuela).
Entonces ¿Que pasaría si desde chicos nos enseñarían como llevar adelante un emprendimiento?
Esa fue la pregunta que me motiva desde hace un tiempo, ya que luego pase por otros procesos emprendedores en mi adolescencia. La mayoría fueron por necesidad.
Entonces decidimos poner manos a la obra con nuestra organización. Ahora no sólo somos una incubadora de emprendimientos de impacto, sino que también hemos decidido ir un poco mas allá: queremos que los jovenes tengan herramientas que les permitan el desarrollo propio.

Foto de una de las clases de Impact Lab.
Vivimos en un mundo donde nuestra formación profesional nos enseña a ser los mejores… los mejores profesionales empleados y no emprendedores, ademas de ser competitivos. Ahora bien, que pasaría si probamos formar "emprendedores"?
Hace un tiempo, si les preguntabas a un granjero que habilidades pretendía que mejoren sus futuros empleados o hijos, seguramente el ordeñe, la cosecha, entre otras actividades manuales, hubiesen sido las más nombradas. Pero, como ya todos sabemos, ese proceso ya se automatizo. El mundo va cambiando y rápido. El 65% de los niños que comenzaron la primaria en el año 2011, van a trabajar de una profesión que aun no conocen. No sólo es difícil predecir cuáles son las carreras del futuro, sino que también es difícil descifrar cuáles son las habilidades del futuro.
Nuestro programa para jóvenes lo llamamos IMPACT LAB, es el laboratorio de impacto en el cual vamos a trabajar a futuro para hacer que los jovenes generen habilidades emprendedoras. No trabajamos sobre un contenido en si, sino en la forma de cómo se les enseña y cuáles son las semillas que se siembran en cada uno de ellos.
Colaboratividad, creatividad y resiliencia son las 3 caracteristicas que se enmarcan en este taller. Vinculados a la generación de impacto social o ambiental. No se les enseña a jugar con billetes de mentira, sino descubrir talentos innatos en cada uno y sentirse parte de un proyecto. Revalorizar sus capacidades para cambiar su entorno y aprender del fracaso.
Esperemos que nuestro laboratorio de impacto joven les permita, el dia de mañana, ver nuestra economía con otros ojos y otras oportunidades.
