Comentarios con los que tengo que lidiar como hombre trans

Yo, como toda persona trans he tenido que lidiar en mi día a día con una sociedad que me invisibiliza, que no me comprende, que ignora mi existencia. La gente suele pensar que somos una minoría casi insignificante, que nunca han dado con una persona así, cuando la verdad es que todos nos cruzamos en numerosas ocasiones con personas trans y no nos damos cuenta. Ni yo, ni nadie llevamos un post-it en la frente con lo que somos. Pero a la sociedad de la que todos formamos parte le encantan los estereotipos que seguimos alimentando y crean una concepción errónea de la realidad, un prejuicio. Aunque se ha avanzado algo en cuanto a visibilización, todavía queda bastante por recorrer. A continuación citaré una serie de situaciones con las que me he tenido y todavía tengo que enfrentar como hombre trans:

La sorpresa cuando digo que soy trans: como dije anteriormente, la gente no suele esperar que alguien sea trans y menos no haberse dado cuenta. Se sigue conservando la imagen de transexual como alguien que “intenta” ser del género opuesto y por tanto se le nota. No, la mayoría de las veces no puedes distinguir si una persona no se identifica con su genero asignado al nacer y por tanto encontrarte gente así no debería ser ninguna sorpresa. También suelen caer expresiones del tipo “pero estás muy logrado”, como si me hubieran creado en una fábrica. No es motivo de elogio que “parezca cisgénero”, igual que tampoco es motivo de crítica que alguien no lo “parezca”.

Las preguntas indiscretas: Pero, ¿tienes pene o vagina? No te importa lo que tenga entre las piernas, eso no cambia nada, sigo siendo un hombre sin importar mis genitales. A una persona cisgénero nunca le preguntarías por sus genitales, lo mismo deberías hacer con una trans. A parte, se trata de una intromisión en mi intimidad y una falta de educación terrible, ni te influye ni te importan mis genitales si no vas a tener sexo conmigo. El morbo hay que tragárselo muchas veces.

“¿Cuándo te diste cuenta de que eras trans?”: Yo nunca tuve un momento en el que la palabra trans me diera en la frente. Simplemente me he sentido así siempre y encontré un término que encajaba con mis identidad. Igual que la pregunta “¿cuándo te diste cuenta de que eras cisgénero?” es un tanto estúpida y nunca se hace, la contraria también lo es. Tenemos que entender que hay cosas que simplemente son. Cuando te sales de la norma social no tienes por que tener un momento revelatorio en el que te das cuenta. Hay personas trans que siempre se han sentido así, desde la más tierna infancia y hay personas trans que se comienza a identificar con un género diferente al asignado al nacer, más tarde en sus vidas.

“¿Ya te has operado?”: ser trans no tiene por qué relacionarte directamente con ninguna operación. Es verdad que soy parte de un colectivo que recurre en numerosas ocasiones a la cirugía, pero eso no significa que sea obligado. Yo me he operado los pechos porque tener mamas desarrolladas interfería con mi autoestima, no me identificaba con ellas y simplemente me molestaban. Pero actualmente no pienso operarme los genitales. Para ser un hombre no hace falta tener un pene, ni siquiera un pecho plano, sino simplemente identificarte como tal.

“Que valiente eres”: no se trata de valentía, se trata de simplemente ser como eres. Hay que dejar de romantizar lo diferente. Yo no me considero más valiente que la media, simplemente tengo el handicap de haber nacido en una sociedad que no me espera.

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