Quería contarte un secreto:

Te quiero.
Pero no un te quiero para quererme contigo, un te quiero para quererme por ti.
No un te quiero de ropa por el suelo, ni de boca para fuera. Un te quiero desde dentro y hasta el fondo.

Un te quiero de verdad, de los de duele. De familiarizar nuestras formas. No sé si me entiendes.

Un te quiero de quedarme y que te quedes, de cicatrices a besos y de lunes con risas. De salir entre semana e irnos de rumba.

No un te quiero de indiferencia… Un te quiero de ¡Joder, cuánto te quiero! Y que de tanto querer estoy jodida si no me quieres tú como te quiero.

No un te quiero de Loma Dorada o Villas Bonilla, a mí me bastas tú en el paisaje.

Un te quiero con cicatrices, de llorar haciendo ruido, de reír sin taparse la boca. Un te quiero sin bostezos y sin insomnio. Un te quiero de dormir hasta las tantas y despertar hablando contigo.

Un te quiero de ahora, YA, VEN.

Quería contarte un secreto: Que te quiero. Pero he pensado que mucho mejor que decírtelo voy a conseguir que tus ojos lo vean.