¿Tengo que ser UX Writer 24h?
Tú verás, pero el impostor no descansa.
Lo de la corrección ortográfica y gramatical me viene de lejos.
Aunque de niña era una pésima estudiante, una falta en una redacción siempre dejaba una herida abierta en mi corazón.
Cuando era -más- joven y -mucho- más repelente solía juzgar a la gente por su forma de hablar. No podía tolerar un estuvisteS, fuisteS, dijisteS.
A día de hoy, valoro mucho más el contexto intentando liberarme de prejuicios.
Así he descubierto que por ejemplo, hay un sector que defiende el laísmo como posicionamiento político y soy mucho más consciente de cómo fluctúa mi estilo según mi audiencia.
Yo mi guía de estilo soy.
Entiendo el lenguaje como una herramienta de expresión de todos los seres vivos para establecer performances.
En mi caso personal, tengo identificados muchos registros diferentes que apenas comparten vocabulario, por ejemplo:
- Con mi familia inmediata: natural y flexible. Solo cuido mucho mis palabras para intentar que mi hijo no reciba expresiones homófobas, racistas, etc con las que hemos crecido la mayoría.
- Con mi familia extendida: diplomática. No existen las palabras duras, intento mantenerme neutral y como me siento encorsetada, mi estilo se tensa hasta que se parte.
- En confianza, en Madrid: profesional. Uso muchos más anglicismos, supongo que es porque suele ser gente más tech (oh vaya).
- En confianza, en Pontevedra: informal. Siento que tengo que aplanar mi lenguaje. Antes pensaba que era algo clasista y me odiaba por ello, ahora sé que eso me ayuda a conectar más con gente que nada tiene que ver con la tecnología y que eso no tiene nada de malo.
- Cuando escribo libre. Yo.
Así podría seguir creando nichos más o menos específicos pero creo que es momento de ir al tema que nos ocupa.
¿Cómo escribe quien se dedica profesionalmente a escribir?
Pues depende.
Cuando tengo que escribir un mail, un mensaje de chat o en LinkedIn me echo a temblar. REAL.
Siento que la persona que está al otro lado va a escudriñar el texto en busca de algo que no cumpla sus expectativas de lo que debe ser alguien que diseña con palabras.
Y lo que es aun peor, que va a modificar ciertos matices de su propio lenguaje para adaptarse al mío por estar “a la altura”. No son pocas las veces que recibo diseños o feedback con mil disculpas, como con miedo a recibir mis juicios.
¿Cómo debo saludar? ¿Debo usar las aperturas de interrogaciones y exclamaciones?¿Puedo usar emojis? ¿Me despido con saludos cordiales o con abrazos?
La solución a la que yo he llegado, está escondida a lo largo de lo que ya has leído.
Oropareceplátanoes
- Hay tantos lenguajes como momentos y ser flexible es una virtud.
- El lenguaje neutro refleja sensibilidad.
- Si algo es demasiado rígido para mí y no me siento cómoda, tomo distancia antes de que mis valores se vean afectados.
- Adapto mi vocabulario a mi audiencia para favorecer una comunicación más clara.
- Tengo aperturas y sé cómo usarlas… Y cómo no.
- Abrazo la evolución del lenguaje, me divierte muchísimo.
- No soy responsable de las expectativas ajenas. Soy responsable de mi trabajo y tengo las herramientas, la formación y la experiencia necesarias para hacerlo bien.
- Adoro los emojis, los stickers, los memes y los gifs.
¿Tú te planteas todo esto cuando vas a escribir o recibes un mensaje? Me lo puedes contar con o sin abrazos, no te voy a juzgar.






