Protesta de Sep 17, 2017 por el caso de la joven Mara Castilla en Guadalajara.

Democracia participativa y real para el fortalecimiento de las instituciones

El sistema político mexicano está configurado bajo la forma de una democracia representativa. A través del voto popular la población decide cada tres años el escenario de quiénes ejercerán la función de la deliberación legislativa y quiénes administrarán lo público desde los gobiernos, tanto el nacional como los subnacionales. Las distintas ideologías políticas sobre las que la ciudadanía deposita su confianza están representadas en los partidos y las candidaturas independientes; éstas como resultado de la crisis de representatividad que los partidos tienen.

Democracia participativa y real

El 2 de Julio del año 2000 celebramos que México por fin había entrado a una democracia madura. A través del voto popular se habría logrado sacar al PRI de Los Pinos después de setenta años ininterrumpidos y vaticinamos un México próspero y justo para el nuevo milenio. A partir de entonces cada que existe una jornada electoral nos enaltecemos al decir que ganó la democracia, y la prueba contundente que nos ofrece es la alternancia de partidos gobernando los distintos espacios del país.

El fortalecimiento de las instituciones

Uno de los Objetivos del Desarrollo Sostenible promovidos por la ONU hacia el 2030 refiere a la Paz, Justicia e Instituciones Sólidas. Fuera de los órganos concebidos desde la Constitución, las instituciones son creadas primordialmente como resultado de la implementación de una política pública del gobierno en turno, o bien, desde la propuesta y deliberación legislativa para resolver algún tema urgente de la agenda pública. En cualquiera de los casos quienes diseñan dichas instituciones son representantes populares que desde la ideología propia de la fuerza política desde donde emanan, pretenden diseñar soluciones que sean efectivas y que puedan trascender los periodos para los que fueron elegidos.

Fortalecimiento institucional a través de la participación ciudadana

Una vez establecida la importancia de la participación ciudadana como un ejercicio pleno de la democracia y una herramienta de fortalecimiento, propongo los siguientes puntos que desde mi perspectiva se deben cuidar en todo diseño institucional para su fortalecimiento desde la ciudadanía: