El Mito del IVA Regresivo

Una de las presunciones más enraizadas es que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) es un tributo regresivo.

El carácter regresivo de un impuesto se evalúa en relación a su impacto en el ingreso. Un impuesto es regresivo cuando termina incidiendo más en aquellos de menores ingresos.

En el caso del IVA se presume su regresividad puesto que en los estratos vulnerables (de bajos ingresos) se gasta todo el ingreso, y como se trata de un impuesto al gasto, los que menos tienen soportan una mayor carga efectiva. En los estratos de ingresos más altos la propensión a consumir es menor, con lo cual la carga efectiva del IVA sería menor.

Se puede decir que la tasa efectiva disminuye a medida que aumenta el ingreso. Entonces, dado que porcentualmente se descuenta más a quien menos tiene, finalmente se empeora la distribución de los ingresos de la sociedad.

Para que el IVA sea regresivo se deben dar ciertas condiciones que en la realidad algunas veces no se verifican. Bueno, en Paraguay no se dan esas condiciones, por lo que el IVA no solo no es regresivo, sino que es progresivo. Si es progresivo!

Ocurre que en nuestro país tenemos una tasa del IVA más baja para los bienes de la canasta básica. Como las familias de menores ingresos gastan proporcionalmente más en alimentos, entonces la carga efectiva del IVA resulta relativamente más baja.

Así también, muchas de estas familias tienen una alta fracción de gastos en comercios informales. Ciertamente, que no soporten la carga del IVA por la informalidad no es precisamente un hecho para congratularnos, pero es un hecho que resulta en una menor carga del impuesto cuando se observa la distribución por niveles de ingresos.

Y las mismas familias vulnerables, especialmente las rurales, tienen una proporción no despreciable de autoconsumo, es decir, que consumen alimentos generados en su propia unidad productiva. Nuevamente, en este caso tampoco existe una carga del IVA.

Una investigación que hicimos con la Universidad de Tulane (*) ha confirmado que el IVA es levemente progresivo en Paraguay, lo que se explica por los argumentos precedentes.

Claro que, conforme progrese la economía y se amplíe la formalización, el IVA se volvería gradualmente regresivo, lo cual podrá contrarrestarse con otros instrumentos de política, como las transferencias o programas sociales.

En última instancia, si vamos a hablar de progresividad tributaria deberíamos fijarnos en el Impuesto a la Renta Personal, antes que en el IVA.