Una buena razón para celebrar el 12 de Octubre en América

Por JuanCarlos Maldonado

El 12 de Octubre de 1812, 320 años después de la llegada de Colón al Continente, José Joaquín de Olmedo discursa en Cadiz, España, ante la Asamblea Constituyente que reformaría la carta magna. Olmedo pide la abolición del sistema de servidumbre indígena conocida con el nombre de mita, y de forma magistral enumera las razones por la que esto no solo es necesario, sino que también es justo.

Un Guayaquileño hijo de Español, leal hasta entonces a la idea de un monarca y leal a la ley, objetó al otro lado del mundo una opresión que él nunca habría de sufrir. ¿Entonces, por qué lo hizo?

Olmedo argumenta que la noción de que los indígenas son perezosos y poco talentosos no solo es falsa, sino que tal falsedad fue difundida con el fin de excusar las encomiendas, disfrazando de piedad a la opresión, con el fin de educar y cuidar de los indígenas que bien podían por si solos, tal como lo demuestran sus obras pasadas que aun perduran.

Pero para Olmedo no bastó con demostrar la falta de humanidad del sistema de encomiendas que oprimía a los indígenas, sino la incompetencia de las leyes que lo sostenían. Señala Olmedo que las leyes estipulan límites que nadie obedece en cuanto al trato que se le debe dar a los mitayos, siendo señaladas las millas que puede caminar, las horas que deben trabajar y el derecho a permanecer junto a su familia.

“[…]es llevado a la mita un mayor número de indios y a mayores distancias de lo que debía ser; son detenidos en el servicio más allá del plazo; no se atiende a climas, ni estaciones; todo porque así lo exige el interés de los mineros, y cuando habla el interés , callan las leyes.

Olmedo, siendo el jurista recto que siempre demostró ser no escudó nunca el carácter obsceno de la servidumbre tras la máscara de lo legal, como tantos otros hicieron en la historia con segregaciones raciales en el mundo

“las leyes, por buenas que sean, jamás harán justo y equitativo lo que es en sí contra la justicia y contra la equidad.”

De modo que no hay manera de ver a la mita sino con ojos de desagrado, del desagrado que una persona honesta puede sentir ante la injusticia y el dolor de hombres libres “ tan libres como los reyes de Europa”.

Y si para derogar todas esas leyes no es poderosa la razón de que son injustas, sea lo menos bastante la razón de que son inútiles.

De modo que a mi parecer, los Ecuatorianos sí tenemos algo que celebrar el 12 de Octubre, y no es una conquista, sino una liberación. De hecho, en América deberíamos celebrar este acontecimiento, porque este discurso no se da en representación de un país (que no existía entonces) sino de un continente, siendo Olmedo representante de las Colonias Occidentales y Filipinas.

Mientras el mundo discute si conmemorar o no el descubrimiento de América y su colonización, la historia nos pide que rescatemos el legado histórico de un hombre que lucho por el fin de estos abusos, y un día como hoy habló claramente de ellos.

Ojalá todos podamos sentirnos inspirados por su valor y sus palabras, y seamos firmes en objetar aquello que no puede ser, aun por las mejores leyes del mundo, justo o equitativo.