5 Lecciones del Fútbol

Para ser mejor en tu trabajo

1. El fútbol se gana con goles

Somos una nación de soñadores. Soñamos con que nuestro equipo de fútbol sea campeón de copa. Queremos que reviente a todos los demás equipos en la libertadores –Por que la Conca-champions es más mala que una pelea de Mayweather–.

Nuestra pasión por nuestro equipo de fútbol no puede ser comparada con nada –Esto se debe en gran parte a que el fútbol es un igualador universal–. En la cancha, no importa si tienes una mejor crianza que la mía. En la cancha todo se decide con goles.

Así mismo en tu trabajo –Seas empleado o emprendedor–. Abordar cada acción con pasión por lo que estás haciendo, con respeto a la camiseta y los colores –los del cliente o tu empresa–, con ganas de triunfar.

Cada acción tomada en forma correcta para tu cliente o tu empresa es como un gol anotado. Y como bien sabemos 1 solo gol, puede ser la diferencia entre ganar y perder un partido.

1 gol es la diferencia entre la primera y la segunda división.

De la misma manera, en lo que hacemos. una sola acción de nuestra parte puede hacer la diferencia para el cliente final. Y esa es la razón por la cual ganamos.

2. Aprendete las estadísticas

Nuestra pasión por el fútbol es muy grande. Conocemos las jugadas, los nombres de los jugadores, las fechas de los campeonatos, incluso el minuto en el que se anoto el gol de la victoria, esa que casi nos hizo llorar.

No importa cual es el estilo que prefieras. Si tu inclinación es más bien de lado lustroso del deporte o si prefieres la estrategia. Al final sigues gritando los goles con una pasión exacerbada. Y no importa si tu equipo pierde tu nunca cambiaras de camiseta.

En tu trabajo como en el fútbol, debes conocer las estadísticas. Saber cual es el enunciado de misión y de visión. Es tu obligación saber cual es la definición de tu puesto. Que es lo que se espera de tu posición y dar el máximo rendimiento posible en ella.

Debes aprenderte el libro de jugadas de tu profesión, saber como se realizan todos los procedimientos. Entender los lineamientos y estatutos de la empresa o de tus clientes. Conocer completamente el manual de uso de la marca, los objetivos de venta, como afecta tu producción en el desempeño al final del año fiscal. Todo para poder representar a tus clientes o tu empresa de la mejor manera posible.

3. Hazlo todo con pasión

Añoramos lo que merecemos, una recompensa a nuestra pasión. Y siempre queremos más campeonatos, más goles y más gloria.

Llevar esa garra y esa entrega a tu trabajo es lo que te hace un profesional excelente.

Como gerente suelo decirle a mi gente. Uno tiene que llegar todos los días a rajarsela al trabajo. Todos los días debemos dar lo mejor de nosotros mismos en nuestra cancha –La oficina–.

El domingo le gritamos al arbitro las tarjetas que no saco, le gritamos al lateral los balones que perdio, le gritamos al delantero los goles que no metió.

Con esa misma pasión debemos gritarnos y alentarnos a nostros mismos a cumplir de la mejor manera posible nuestro trabajo.

4. Juego Limpio y sin tarjetas

Algunas faltas son técnicas, y otras son de tarjeta. Las faltas de tarjeta siempre tienen un costo. Desde un partido menos hasta exponer al equipo a una derrota monumental.

Un profesional de grado no corrige errores, los evita. Es como un central excelente, que no compromete el balón en zona de riesgo, y que sabe colocar pases de manera que el delantero tiene ventaja al recibir.

Así mismo debemos aspirar a jugar limpio en nuestra profesión, evitar en medida de lo posible cometer cualquier tipo de falta, por que el riesgo de las tarjetas es demasiado alto.

5. El goleador eres tu

Los goles no los mete el equipo. Los anota el jugador.

Tu eres parte de una organización. La organización tiene un fin y persigue objetivos predeterminados. Pero para llegar a ese lugar, y lograr esos objetivos depende de ti y de tu desempeño profesional.

Un perdedor piensa que no necesita esforzarse más que los demás en el trabajo. Piensa que sobresalir puede significar más trabajo y la inconveniencia de salir tarde.

Quizá es cierto. Pero Cristiano Ronaldo y Lionel Messi no son las figuras que son por que se iban temprano a su casa después del entrenamiento a ver la novela en Televisa.

Si quieres ser figura, tienes que pagar el precio. Al final del día el goleador es el que destaca. Todos saben que los partidos los gana el equipo, pero eres tu quien anota los goles.

Eso se traduce en oportunidades, ascensos, mejores pagos e incluso la oportunidad de un draft a un equipo con más plata y mejores jugadores.