A VECES NO SE A DONDE VOY PERO SIEMPRE SE DE DONDE VENGO

A veces los mejores viajes son los que no se planean, eso debería de ser una ley de morphy — quizá si lo es... — y cuando se tiene un grupo de amigos como los que tengo, se debe de tener mucho cuidado con lo que se dice, por no tenerlo fue como terminamos en el rancho Tuna Manza ubicado en San Juan del Río, Querétaro.

Un viaje siempre se disfruta y cuando vas con buenos amigos se disfrute al doble, poco a poco eh tratado de inyectar el “Sindrome del Viajero” a mis amigos y han ido encontrando ese interés por viajar, es ahí donde entra el turno de nuestro peculiar transporte para viajar, una camioneta amarilla que en la semana cumple la función de Transporte Escolar y los fines de semana se convierte en un híbrido todo terreno y bar móvil con un cierto toque de nostalgia recordando al bus de Plaza Sesamo.


Salimos por la carretera México-Querétaro, un trayecto de poco menos de 2 hrs, donde el frio de la mañana y la neblina nos iban dando la bienvenida al estado de Querétaro para llegar a la comunidad de Tuna Manza, uno de esos sitios que solo conocen los originarios, que salieron en busca de una vida mejor, ya sea en la caótica y ahora llamada CDMX o en cualquier estado de provincia y que son familiares de los que continúan viviendo ahí, uno de esos sitios poco explorados pero que quizá, es precisamente gracias a eso que puede conservar la magia y tranquilidad que la vida del campo brinda.



Horizontes de un verde intenso, donde el cielo a veces se torna nublado y en cuestión de minutos el clima cambia radicalmente y las nubes se abren para darle paso a los rayos del sol, un sol poderoso que con el paso del tiempo va mermando, una comunidad que te invita a conocer los senderos de su territorio y que sin dudar te ofrecen un vaso de agua y un taco con amabilidad, esa amabilidad que pocas veces encuentras en la metrópoli. Una tarde campirana, donde la naturaleza le da ese toque distinto a una carne asada, donde la leña le da el sabor que el gas de una estufa nunca podrá darle, una tarde de amigos compartiendo momentos que no se repetirán y que sin darse cuenta son esos momentos los que van haciendo mas fuerte los lazos de amistad.

El significado de viajar no solo es ir a cierto lugar y conocerlo, es vivir el lugar, sentirlo y respetarlo, sea el lugar que sea al que vayas, trata de formar parte de ese lugar, platica con su gente, observa y sera solo así como verdaderamente conozcas el lugar.



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