Trepate a mi música

No hay nada que sea mío. No hay nada que sea nuestro.
Mi lavarropas no es mío. ‘No tenés lavarropas? Traé tu ropa a casa y lavala.’ Vienen a tu casa tus amigos y los dejás que usen todo lo que necesiten. Alguno rompe un vaso y uno se pone de la cabeza. Somos terribles. O no los dejás que usen todo lo que quieran. Un día me robaron la bici y la mochila con la notebook, el disco duro externo, apoya notebook, celu, billetera con dni y 200 pesos, mouse, funda de notebook, llaves, dvd con windows 8, destornillador, veneno para ratas, parche y pegamento para la cámara de la bici. De hecho, ellos eran tres y uno tenía una pistola y me pidieron la mochila y la bici y yo se los di. ¿Me robaron? Apenas les entregué todo desaparecieron y al toque llegó desde el centro la compañera de mi amigo (yo estaba frente al edificio donde ellos vivían) y me dio su bici y salí disparando, sin frenos y con el corazón y la mente estrepitosos. Veinte minutos para llegar a mi casa; esos veinte minutos fueron un rayo fugaz pero en cámara lenta posibilitando ver cómo se arrebata el rayo por entre las nubes, su recorrido hacia la tierra y como revienta contra el suelo o algún árbol. Así eran mis pensamientos, arrebatados pero claros. Más claros que nunca. ¿Qué pensé? Eso es obvio. Fue hermoso sentir tal claridad. Sonreía mientras mi corazón galopaba y el viento inundaba mi cara. Espero que a aquellos tipos les sirvan esas cosas, que le den un buen uso, sea el quea sea. Pensar eso me hizo libre. Me sigue haciendo libre. Todo tiene que circular, sino, estás aprisionado por lo que aprisionás. Todo el depósito emocional que fui dejando en esos objetos se vio alterado, como un sacudón al que te reponés rápidamente.
Mi tiempo no es mío. No sé qué es el tiempo. Hago lo que puedo mientras pueda. Si algo es el tiempo, entonces es “espera”. Forzar las cosas no es sabio. Si se intenta hacer que algo llegue o suceda antes de tiempo algo se rompe. El tiempo se altera, algo pasa y uno lo sabe y decide ignorarlo o aprender. Entender que… no. Aceptar que el tiempo no es de uno — y si el tiempo no es de uno entonces todo lo que existe en el tiempo no es de uno — es liberador, es libertad. Por fuera del tiempo… no sé qué significa por fuera del tiempo y eso también es liberador. No saber. Si la vida está en uno, o la vida está en las células que a uno lo componen, no lo sé. ¿Adónde está la vida sino en nosotros? La pregunta no tiene respuesta más que para uno mismo. Muchas veces sirve con sólo hacerse la pregunta, la respuesta llegará más tarde, casi siempre. Hacerse la pregunta es abrir los ojos, ser consciente, oír. Estoy escribiendo para mí mismo, sí. Pero también para vos, si tu tiempo llegó y tus oídos oyen y tus ojos ven. ¿Llegó tu tiempo? ¿Para qué? Vos sabrás.
Los seres humanos no podemos hacer más que construir(nos) nuestras identidades en contraste al otro. Como dos cuchillos que se afilan entre sí. Me sirvo de tu experiencia, de lo que aquél pintó y aquella cantó para poder escribir lo mío, que en definitiva es tuyo y de ellos también.

Al final, eso es todo lo que te queda. Cuando morís todo lo que te queda son tus amigos. No podés llevarte tu plata, no podés llevarte tu prensa, pero sí podés llevarte el amor.