La opción de la Innovación

¿Permite la innovación reducir la exposición a sucesos aleatorios?

Una fórmula sencilla para calcular el retorno. Imagen de grasshopperherder.com

En este momento donde todos comenzamos a mirar con buenos ojos todo el trasfondo y valor que generan los emprendedores en materia de innovación, surge el interrogante de cuál es la inversión necesaria y el retorno económico que esta brinda a aquellos que deciden hundir sus esfuerzos en un camino que hoy resulta no muy claro, desde el punto de vista del ROI.

A pesar de pasar horas y horas frente a planillas de excel buscando sin éxito el modelo que ajuste y por más que se piense mucho en cuál es el valor cuantificable que hoy podría desprenderse de la innovación, lo que debemos evaluar, tanto a nivel retorno cómo empresarial, es la potencialidad que brinda la inversión en innovación en cualquier tipo de organización. Es de este modo que debemos tratar a la innovación como una opción (al mejor estilo opción financiera desarrollada en cualquier mercado) que se beneficia de la aleatoriedad y que nos brinde la posibilidad de decidir en qué momento debemos aplicarla.

Para los no entendidos en temas financieros, una opción es un instrumento financiero que brinda a cualquier inversor el derecho, pero no la obligación, de comprar o vender una acción a un precio determinado, pagando por esta posibilidad un monto bajo, llamado prima. La opción en innovación no sería más que la inversión en esa prima, que nos dejaría la posibilidad de ejercer la misma en el momento que veamos la oportunidad.

Entonces, la relación de estos conceptos nos lleva a pensar que la inversión en innovación no es un hecho fáctico que desprende automáticamente beneficios calculables, sino más bien es la oportunidad que se está adquiriendo para estar preparados para una ola que hoy no está claramente identificada, pero que requiere ciertas habilidades y destrezas internalizadas a nivel organización para poder sobrellevarla y beneficiarse de la misma en el momento que suceda.

Lo que aquí se remarca como relevante es que dado que no podemos prever los escenarios futuros ni tampoco ver hacía dónde va el mundo en entornos tan dinámicos y cambiantes, lo que se puede hacer es crear estrategias de aprendizaje interno y desarrollo de habilidades que faciliten la adaptación rápida y efectiva al nuevo medio que se desarrolla, revisando los planes con nueva información y estando preparados para que la asimetría que se generará redunde en beneficios y no en potenciales pérdidas.

En el escenario tenemos diferentes empresas que han tenido la habilidad de beneficiarse de los escenarios cambiantes de los negocios, ejerciendo la opción de innovar. El caso más destacable podría ser el de Amazon, tal vez el más llamativo ya que fue fundada en 1994 como un e-commerce de libros (la opción que su fundador, Jeffrey Bezos, seleccionó entre más de 20 para vender un producto en el boom de internet), pero en el año 2002 (saliendo de beta en 2007), lanzaron un modelo de infraestructura como servicio, aprovechando sus recursos ociosos y experiencia en arquitectura, abriendo una nueva fuente de ingresos. Hoy es el principal proveedor de tecnologías cloud del mundo, brindando servicios incluso a sus competidores, como Netflix. En este caso Amazon, en base a sus recursos ociosos y al estar preparados para una oportunidad que se generaba en la demanda de servicios de hosting, se adaptó a la creación de un servicio comercial que hoy es de los de mayor consumo a nivel global.

La opción de la innovación adaptada al usuario también lo muestran los ya hiper mencionados Uber o AirBnb, ya que los mercados y verticales donde se instauraron ya existían de antaño; lo que cambió es la manera de usarlos estando estos startups preparados para adaptarse a la manera de utilizar servicios en un segmento peer to peer que se desarrolló desde ebay a esta parte.

Con Amazon, Uber o Airbnb, entre otros muchos ejemplos, vemos cómo la innovación permite que tanto empresas con cierto recorrido o incipientes puedan descubrir de qué otras formas sus productos o servicios pueden resolver las nuevas necesidades de las personas, siempre estando preparados para adaptarse tanto a un mercado en constante evolución como a nuevos esquemas que marcan diferencias en mercados tradicionales.

Cómo funciona una opción con plazo, en la innovación no hay plazo! Imagen Creative Commons

Entonces surge la idea de generar esquemas de inversión no pensada en el retorno económico de la innovación, sino en la opción de innovar en entornos aleatorios y nos controlables, buscando el potencial beneficio que se desprenda de un proceso hoy no identificado, pero que nos dejará una serie de habilidades y herramientas para cuando queramos ejercer la opción de la innovación.

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