El invento, resultado de la memoria y la imaginación.

El invento

El 7 Octubre de 1957, dos jóvenes físicos, William Guier y George Weiffenbach, del Laboratorio de Física Aplicadas de la Universidad Johns Hopkins, quedaron asombrados por la noticia de que el Sputnik 1, el primer satélite sovietico, había sido lanzado. Ambos, curiosos por el hecho, se preguntaron si era posible captar algún tipo de señal emitida por el satélite. Utilizando un receptor de frecuencia de 20MHz, ambos físicos, lograron captar la señal propia del satélite y comenzaron a grabar el sonido en una cinta de audio. A partir de allí, se percataron que utilizando el efecto Doppler podrían calcular la velocidad a la cual el satélite estaba moviéndose en el espacio. En efecto, como el Sputnik se encontraba emitiendo señal a una frecuencia regular y el receptor se encontraba en una posición fija, Guier y Wieffenbach se dieron cuenta que podían calcular el movimiento del satélite. “Casi por accidente, habían logrado encontrar una técnica que no solamente les permitiera calcular la velocidad del satélite, sino también mapear su trayectoria en la órbita.” (Johnson: 184, traducción del autor)

Un año más tarde, Frank T. McClure, subdirector del Laboratorio de Física Aplicada solicitó a Guier y Weiffenbach si podrían calcular la exacta locación del receptor teniendo la posición del satélite en órbita, es decir, la ecuación inversa a la que habían logrado alcanzar. La propuesta de McClure, que poseía fines militares, fue rápidamente resuelta y a finales de la década del ’50 submarinos norteamericanos se encontraban equipados con está tecnología. A principios de la década del ’80, el descubrimiento de Guier y Weiffenbach se convertiría en uso civil y adoptaría el nombre de sistema de posicionamiento global o GPS. (Johnson: 186, traducción del autor)

Steven Johnson relata la historía del descubrimiento del GPS. Ted Talk, Sep. 2010.

El descubrimiento e invento que Guier y Weiffenbach habían logrado adjudicarse partió de una inquietud particular que pudieron consumar debido a una serie de combinaciones. En primer lugar el carácter intelectual que ambos poseían, en segunda instancia el contexto en el cual ambos se encontraban trabajando y, en tercera instancia, y no por ello menor, la colocación del satélite en órbita. Dichas combinaciones presentan directa relación con el análisis que Gilbert Simondon, filosofo francés, realiza en su obra “Imaginación e Invención” acerca de la concepción previa al objeto técnico. En su análisis define a la invención como la “aparición de la compatibilidad extrínseca entre el medio y el organismo y de la compatibilidad intrínseca entre los subconjuntos de la acción.” (Simondon, 2013: 158) De este modo se puede comprender que existió un grado de compatibilidad entre los diferentes componentes que propiciaron el invento de ambos físicos, que a continuación será analizado. Sin embargo, es importante recalcar que el invento no puede ser considerado como tal hasta la intervención de un mediador quien manifiesta una realidad del resultado para su acción y realización. En este caso, el GPS no fue concebido como tal hasta que el problema (enviar torpedos teledirigidos) fuese conectado, por medio de la figura del Subdirector, con la idea que ambos físicos habían descubierto.

La compatibilidad del invento demuestra que para lograr un fin, fue necesario un orden y sistema unívoco a partir de una formalización teórica y abstracta. Por ejemplo, “la regla y el compás son instrumentos de ejecución, aun si, en un estadio ulterior de la investigación, el geómetra es por sí mismo, en una única persona, aquel que da la orden y aquel que busca ejecutarla con su propia regla y su propio compás” (Simondon, 2013: 173) En el caso del GPS, ambos físicos contaban con el conocimiento técnico e intelectual que les permitió poner a prueba su inquietud, por medio de la utilización de un aparato (receptor) automático. Dicho aparato, posee y responde a una universalización metrologica especifica, de saber implícito y práctico que, a su vez, responde al comportamiento explícito de los ejecutores, convirtiendo su actuar en independiente de la maquina. Como señala Simondon, “la búsqueda de modelos de expresión precisos e integrales de las técnicas condujo a la universalización (con fines de homogeneidad y de univocidad) de las unidades de medida y del sistema interno que las liga unas con otras…” (Simondon: 175)

Este conocimiento técnico de carácter universal y estándar es demostrado por Simondon, en su obra “El modo de existencia de los objetos técnicos”, a travez de la concepción de la Enciclopedia de Diderot, la cual respondía a una necesidad de la época, en donde sus grandes y complejas ilustraciones y descripciones constituyen un escenario abierto, universal y normativo. Su concepción se debe a la búsqueda del hombre por una “necesidad de acceder a un estado adulto y libre” (Simondon, 2008: 115) en contraposición al orden sagrado del objeto del artesano, quien reservaba su conocimiento a un pequeño numero de hombres. La apertura y expansión del conocimiento por medio de la escritura permitió la expansión de ese conocimiento técnico propiciando un escenario ideal para la innovación, “cuanto más perfecto es el desarrollo del sistema simbólico de medida, más puede efectuarse la compatibilidad que pone en relación realidad perceptivamente heterogéneas” (Simondon, 2013: 175)

En sintonía, el carácter de “universalidad material e intelectual, un bloque de conocimientos técnicos disponible y abiertos” (Simondon, 2008: 113) propio de la enciclopedia, permitió que a lo largo de casi 60 años, el invento descubierto por ambos físicos, haya sido adoptado por toda la humanidad a nivel social, político y económico. El GPS ha perfeccionado diversas tareas a nivel industrial, militar y civil mediante la adecuación a otros objetos técnicos. La implementación en el ámbito civil y comercial, producto de su exploración militar, provocó el desarrollo y fabricación de nuevos objetos técnicos que permitieron hacer uso de esta tecnología, y que a su vez, presentara relación con los objetos que uno ya poseía. De este modo, las industrias aeronáutica, marítima y terrestre fueron las pioneras en incluir dichos objetos en las consolas de sus modelos. En el ámbito comercial, por ejemplo, las compañías de servicios de correo nacional e internacional se vieron beneficiadas al poder generar trazabilidad en sus envíos.

Este procedimiento es interpretado por Simondon como una función superabundante del objeto en donde la invención “aporta una ola de condensaciones, de concretizaciones que simplifican el objeto encargándose cada estructura de una pluralidad de funciones; no solamente las funciones antiguas son conservadas y mejor cumplidas, sino que la concretización aporta también ademas las propiedades nuevas, funciones complementarias que no habían sido buscadas” (Simondon, 2013: 192) De este modo, se evidencia la evolución del GPS a lo largo de su existencia y sus diversas finalidades.

Simbiosis técnica

Norbert Wiener, matemático estadounidense, establece, en su obra “Inventar”, tres fases: intelectual, técnica y social, propicias para que se produzca la invención. Por último, la condición económica, es decir, la inversión, resulta ser el conector entre la invención y la humanidad. (Wiener: 35)

En relación a la temática en cuestión, se abordará la fase intelectual como eje de este capitulo, en entendiendo que para su efectividad, “es necesario que el intelectual y el artesano, dos tipos humanos tan diferentes, tengan la oportunidad de comunicarse eficazmente entre sí dentro del sistema social en que viven.” (Wiener: 34)

En relación a lo expresado por Wiener, Simondon ejemplifica al ingeniero (intelectual) y al artesano bajo dos estatutos: minoría y mayoría. El primero responde al orden del artesano, quien su intelecto responde a los conocimientos propios de su entorno en donde ha crecido y ha adquirido su forma, mientras que el segundo estatuto responde a un orden reflexivo y racional, en donde el conocimiento surge por medio de las ciencias. Dicha simbiosis entre el ingeniero y el artesano permite que “a travez de ellos el objeto técnico se incorpora a la cultura” (Simondon: 105)

Retomando la invención del GPS, se podría establecer una relación con los actores del invento y las categorías propuestas por Simondon. El estatuto mayor sería encarnado por los dos jóvenes físicos, quienes hicieron efectivo sus actos bajo el estricto conocimiento científico. En el otro plano, el estatuto menor, sería representado por el subdirector McClure, quien sugirió una utilización práctica militar del invento comprendiendo la realidad social y política que Estados Unidos mantenía con Rusia en aquel momento.

De este modo, podemos observar como por medio de una combinación de ambos estatutos, el invento pudo adquirir el carácter de objeto técnico e introducirse en el medio natural. Sin embargo, Simondon establece: “para que la cultura pueda incorporar a los objetos técnicos, seria necesario descubrir un camino intermedio entre el estatuto de mayoría y el estatuto de minoría de los objetos técnicos.” (Simondon: 107) Ese camino, podría ser traducido a un modelo de pensamiento que conlleva a una solución innovadora.

Gabriela Goldschmidt, profesora emérita del Instituto Tecnológico Technion, Israel, establece que para que este pensamiento ocurra, es decir combinar ideas y pensamientos de manera tal que provoquen un escenario diferente al existente, es necesario pensar y razonar de manera divergente, en contraposición a un accionar de pensamiento convergente en donde las ideas apuntan a focalizar la información en resolver un problema especifico. (Goldschmidt: 46, traducción propia)

El pensamiento divergente significa un pensamiento que se desenvuelve en direcciones separadas de modo tal que incluya una variedad de aspectos que conduzcan a ideas novedosas y soluciones, asociadas con creatividad (Goldschmidt: 46, traducción propia) Sin embargo, la evidencia demuestra que para que exista pensamiento creativo, ambos pensamientos (divergente y convergente) deben involucrarse, entendiendo que ambos se complementan generando un escenario propicio para que la creatividad se origine. (Goldschmidt: 117 , traducción propia)

En los inicios del siglo XXI, la convergencia de diferentes disciplinas en un mismo ámbito laboral ha sido de suma exploración debido a la implementación y búsqueda de soluciones innovadoras, siempre a partir de técnicas de pensamiento creativo. La creación de grupos interdisciplinarios, en donde un problema especifico era abordado por diferentes campos (técnico, artístico, científico) evade la figura de una única validación, entendiendo que ambas figuras conllevan al grado de innovación por medio sus características particulares. “la representación del artesano está inmersa en lo concreto, comprometida en la manipulación material y la existencia sensible: … “la del ingeniero es dominadora, hace del objeto un haz de relaciones medidas, un producto, un conjunto de características”. (Simondon, 2008: 107)

En relación a este pensamiento, Wiener realiza una dualidad entre la evolución de la invención y la teoría económica de Marx. En el primer caso, los intelectuales ceden su protagonismo al trabajo de expertos que de manera individual contribuyen con sus ideas dentro de un grupo, mientras que “la sustitución del artífice que construye un carruaje entero por el peón de una cadena de montaje que se pasa la vida apretando un tornillo determinado”. (Wiener: 31)

Esta evaluación supone el carácter de maquina que el autor le atribuye a la gestación de las ideas. Un solo pensador, en un contexto de económico y social determinado, no resulta eficaz en materia de tiempo y dinero en donde nuevas ideas deben surgir constantemente para mantener el ciclo productivo. La división del trabajo en la gestación de una idea (grupo interdisciplinario) tiene directa relación con la modalidad del design thinking, en donde los sujetos de un grupo poseen diversos roles que deben cumplir en un tiempo especifico para investigar, interpretar e idear sobre un problema o situación especifica.

Dicha evaluación, supone un grado de verdad entendiendo que la construcción de una idea se aleja de la intervención individual para recaer en una resolución grupal. Sin embargo, la acción no es competente con la acción de imaginar y actuar acerca de un problema especifico. La riqueza de cada unas las personas, sus imágenes y experiencia, se encuentra en constante transformación mas allá de su conocimiento especifico y, es ello, lo que permite concebir una innovación.

Imaginación y memoria

Ambos modos, imaginación y memoria, presentan una relación directa imposible de separar. La imaginación, como fuente de imágenes mentales, resulta ser un “intermediario entre lo abstracto y lo concreto, sintetiza en algunos trazos cargas motrices, cognitivas, afectivas; y es por eso que permite la elección, porque cada imagen tiene un peso, cierta fuerza, y es por eso que podemos pesar y comprar imágenes, pero no conceptos o percepciones” (Simondon, 2013: 16)

“Toda imagen es capaz de incorporarse a un proceso de recurrencia materializante o idealizante; depositada en la moda, el arte, los monumentos, los objetos técnicos, la imagen se convierte en fuente de percepciones complejas que despiertan movimiento, representación cognitiva, afecciones y emociones. Casi todos los objetos producidos por el hombre son en cierta objetos-imágenes; son portadores de significaciones latentes, no solo cognitivas, sino también conativas y afectivo-emotivas” (Simondon, 2013: 20)

De esta manera, Simondon expresa que cada actuar del hombre sobre el objeto deviene de una carga mental anterior que permite un “redescubrimiento del sentido de los objetos-imágenes” y que, a su vez, la “invención instrumental exige no solamente una percepción, sino también una imagen mental completa formada gracias a los elementos motores implicados en la manipulación y la exploración.” (Simondon, 2013: 167)

La obra de Ricoeur en relación a la memoria, resulta ser muy extensa en su recorrido por varios autores que atestiguan acerca de la memoria y su funcionamiento. En este caso, se tomará un pequeño análisis como testimonio sobre su definición de la memoria, que el autor explica como una evidencia temporal de nuestra imaginación.

“…no tenemos nada mejor que la memoria para significar que algo tuvo lugar, sucedió, ocurrió antes de que declaremos que nos acordamos de ello” (Ricoeur: 41)

A su vez, realiza una descripción y análisis en relación a dos grupos de binomios: habito/memoria y evocación/búsqueda, que resultan de gran interés en relación a los actores, el artesano y el ingeniero, que Simondon describe como los creadores de objetos técnicos.

El primer binomio, posee una relación con el tiempo, en donde se presupone que existe una experiencia adquirida con anterioridad a la adquisición antigua. Es decir, “la memoria-hábito es, pues, aquella que desplegamos cuando recitamos la lección sin evocar, una por una, las lecturas sucesivas del periodo de aprendizaje.”(Ricoeur: 45) En este caso, el artesano sería un recurrente en el modo de imaginar bajo un binomio de tipo habito/memoria, en donde su conocimiento compuesto por imágenes respondería al orden de su actividad cotidiana marcada por sus habilidades propias del habito. El carácter de temporalidad descripto por Ricoeur acentúa el carácter de “niño” que Simondon le atribuye al artesano, entiendo que esté aprende sus habilidades desde pequeño y continua reproduciendo las mismas hasta su estadio adulto.

“A la memoria que repite se opone la memoria que imagina: “Para evocar el pasado en forma de imágenes, hay que poder abstraerse de la acción presente, hay que saber otorgar valor a lo inútil, hay que querer soñar” (Ricoeur: 45)

El segundo binomio, pone de manifiesto un carácter intelectual en donde la búsqueda es relacionada con la rememoración definida como “abanico de procedimiento empleados, desde la asociación cuasi mecánica hasta el trabajo de reconstrucción… el razonamiento” (Ricoeur: 48)

Ricoeur, recurre a Bergson para poner de manifiesto dos tipos de rememoración, la “rememoración laboriosa” y la “rememoración instantánea” (Ricoeur: 48 ) entendiendo que la última implica una búsqueda por evitar la parte mecánica y automática por una forma reflexiva e inteligente.

Por lo tanto, el esfuerzo de rememoración constituye un caso de esfuerzo intelectual, “el esfuerzo de rememoración consiste en convertir una representación esquemática, cuyos elementos se interpenetran, en una representación llena de imágenes, cuyas partes se yuxtaponen” (Ricoeur: 50 )

Es aquí, en donde la instancia adulta, la figura del ingeniero, cobra relevancia a partir de la constante búsqueda de conocimiento en la que el ingeniero se encuentra inmerso, “ya se trate de seguir una demostración, de leer un libro o de oír un discurso.” (Ricoeur: 50 )

Conclusión

La concepción y realización de un objeto técnico, a partir de dos actores principales (el ingeniero y el artesano), es producto de un pensamiento creativo resultado de un océano de imágenes, siempre y cuando, ambos estatutos se encuentren en un contexto social, tecnológico y económico propicio para la invención. La idea de tiempo, levemente dispuesta y nombrada en el texto, solo acuña presencia en el marco de la memoria y los recuerdos. Sin embargo, la idea de tiempo como formadora de recuerdos e imágenes, es a su vez, un camino de maduración para el conocimiento del niño que por medio de la técnica e información logra su estadio adulto.

Por ultimo y, en relación al invento utilizado…

…el GPS, su funcionamiento “resulta de la unión matrimonial entre el espacio y el tiempo” (Rojo: 136) en donde cada movimiento, pensamiento, idea y objeto queda registrado en un espacio determinado, pudiendo de esa manera volver a él cuando se necesario.

Bibliografía:

Goldschmidt, Gabriela; Linkography, Unfolding the Design Process, MIT Press, 2014.

Johnson, Steven; Where good ideas come from: The natural history of innovation, Penguin, New York, 2010.

Ricoeur, Paul; La memoria, la historia, el olvido. Fondo de cultura económica, Buenos Aires, 2013.

Rojo, Alberto; Borges y la física cuántica, Siglo veintiuno editores, Buenos aires, 2013.

Simondon, Gilbert; El modo de existencia de los objetos técnicos. Buenos Aires, Prometeo, 2008.

Simondon, Gilbert; Imaginación e Invención, Editorial Cactus, Buenos Aires, 2013.

Spielmann, Y.; Hybrid Culture — Japanese media arts in dialogue with the west, MIT Press, Cambridge, 2012.

Wiener, Norbert; Inventar -Sobre la gestación y el cultivo de las ideas-, Tusquets, Barcelona, 1995.