Bitcoin: ¿El nuevo banco offshore?

El bitcoin es un recién llegado a escena, seguido por los “altcoins” — Ethereum, Ripple XRP, Litecoin, etc. Hoy en día hay literalmente decenas de criptomonedas circulando en el mercado, y en respuesta a eso, la mayoría de nosotros diría, “no tengo ni idea de que va todo esto de las cripto-lo-que-sean”.

De hecho, las criptomonedas existen desde hace ya algún tiempo, pero todavía estamos en la primera etapa de lo que está por venir. Estas monedas son bastante similares a las divisas que conocemos actualmente, con una diferencia importante: las criptomonedas están descentralizadas, lo que significa que ninguna entidad puede reclamar control sobre ellas. Es exactamente el reverso del sistema financiero centralizado que conocemos hoy: los bancos centrales gestionan y controlan el flujo de moneda, lo que les permite crear políticas que pueden ser buenas o malas para los propietarios de activos.

Bitcoin = ¿El final de la banca offshore?

Debido a su estructura descentralizada, algunos expertos dicen que el bitcoin es la nueva cuenta bancaria offshore o, incluso se ha publicitado, que hará que la banca offshore se quede obsoleta.

Con razón, los expertos saben lo que todos debemos saber: su cartera bitcoin es esencialmente una cuenta bancaria virtual, que le permite enviar y/o recibir bitcoins, almacenarlas y asegurarlas, de tal manera que incluso ni la compañía de monedero — ni siquiera los programadores — saben quién posee una cuenta de monedero en particular, ni cuántos bitcoins contiene esa cartera. Es por eso que se dice que ser dueño de una cartera bitcoin es como abrir tu propio banco.

Si piensa que es casi como el secreto de la banca offshore, tiene razón: las carteras de criptomonedas son sorprendentemente similares a las cuentas bancarias offshore.

Por lo tanto, con la naturaleza descentralizada de las criptomonedas, ¿es seguro decir que hoy en día, los bitcoins y demás han hecho que la banca offshore se quede obsoleta?

Hay opiniones diferentes sobre esto, pero en mi opinión, la respuesta es no. Y aquí indico por qué.

1. Bitcoin es cinco veces más volátil que el S&P 500 y once veces más volátil que el par de divisas GBP/USD…

… lo que ha llevado a algunas publicaciones importantes a recomendar NO invertir en bitcoins.

Aunque en este artículo no intentamos explicar los fundamentos de la inversión en bitcoins, sí tenemos una opinión que compartir. En primer lugar, para aclarar las cosas de una vez por todas: el bitcoin es volátil, efectivamente, pero en realidad es mucho más estable que el oro.

En segundo lugar, un aumento del 136 por ciento en el precio en los últimos seis meses significa que los inversores, tanto individuales como institucionales, están invirtiendo en bitcoins — y mucho.

Algunas jurisdicciones incluso nombran al bitcoin como una divisa, lo que pone a bitcoin en la misma posición que los USD, los EUR, las GBP y las demás monedas del mercado.

Sin embargo, al igual que cualquier otra cosa nueva y de moda, los bitcoins tienen que ganar la confianza de las empresas e individuos como método de pago. Hoy en día esto aún no ha sucedido — el número de comercios que acepta bitcoins es todavía son limitado, y las empresas siguen siendo escépticas en cuanto a hacer transacciones en bitcoins.

La falta de aceptación significa que los bitcoins seguirán siendo en gran medida una mercancía para comerciantes de bitcoins, que se beneficiarán de las plusvalías creadas por la volatilidad de los precios. Además, expertos y autoridades aconsejan a los poseedores de bitcoins continuar comprando y/o vendiendo bitcoins bajo su responsabilidad. Efectivamente, “intervención mínima” puede ser un pro y un contra al mismo tiempo.

Los bancos offshore, por el contrario, son como cualquier otro banco, con una gran diferencia: se encuentran en jurisdicciones offshore, lo que significa que los bancos se rigen por las leyes y normativas locales. Hay una ventaja importante en tener sus activos asegurados en un lugar bien regulado, y es que sus activos están “garantizados” por la jurisdicción en la que están.

De hecho, la mayoría de nosotros no quiere que nuestros activos se almacenen en “tierra de nadie”. Simplemente queremos ir con nuestros activos a donde mejor nos traten — como sucede con la adopción de la teoría de las banderas, de la que ya hemos hablado antes aquí.

2. Los bancos offshore son el AHORA. Los bitcoins son el FUTURO

Como mencionamos anteriormente, la adopción de los bitcoins como método de pago está sucediendo de forma en cierto modo lenta. El bitcoin tardará años en llegar a ser comúnmente aceptado.

Los bancos offshore, por otro lado, pueden facilitar los pagos a través de diversos métodos, incluyendo la banca online, las transacciones con tarjetas de débito, etc., de la forma en la que un buen banco sirve a sus clientes. Ya que lo que usted necesita es diversificar los métodos de creación y protección de riqueza, proteger su patrimonio en un sistema probado — en este caso, los sistemas bancarios offshore — debe ser una prioridad.

Por supuesto, hay signos innegables que muestran el potencial de los bitcoins en el futuro (cercano) como producto, moneda y método de transacción. Es por eso que los bancos offshore necesitan empezar a aceptar bitcoins como origen y destino de las transacciones, así como un lucrativo producto que “vender” a sus clientes como alternativa de inversión.

3. La adopción (lenta) de nuevas tecnologías de la banca offshore

Llámelo tecnofobia, pero no creo que debamos confiar demasiado en el todo-digital cuando se trata de la protección de activos.

Lo que queremos es un sistema probado -probablemente un sistema viejo y clásico como un sistema bancario centenario — para preservar nuestros activos. Esta es también la razón por la que, cuando el clima político mundial se pone al rojo vivo y/o cuando el colapso económico mundial es inminente, nos aseguramos volviendo la vista a los metales preciosos. Recurrimos a los activos milenarios que además son dinero real, a saber, el oro y la plata.

Las cuentas bancarias offshore pueden suponer una verdadera protección contra un colapso o apagón de internet que afectaría a los sistemas basados ​​en internet, lo que incluye a los mercados financieros y, por supuesto, a Bitcoin. La banca offshore existe, según se dice, desde alrededor de 1815, y en aquella época funcionaban ya bien, sin electricidad, por no hablar de internet.

Por supuesto, la industria bancaria se mantiene al día con los avances tecnológicos, pero ya nos entiende — a diferencia de las criptomonedas, los bancos no están basados en internet.

Conclusión

De modo que, volvamos a la pregunta hecha en el título del artículo: ¿Es Bitcoin el nuevo banco offshore? O, para decirlo de forma simple, ¿reemplazará Bitcoin a la industria bancaria offshore?

Como he explicado anteriormente, mi respuesta sería no. Hay ventajas y desventajas en cada opción, y ambas pueden coexistir, incluso entrelazarse. Los bancos offshore aún no han adoptado los bitcoins, pero eso probablemente cambiará en un futuro cercano.

Ojalá.