La Legislatura de la Ciudad de Bs As acaba de aprobar la LEY PARA LA PREVENCIÓN DEL CIBERACOSO SEXUAL A MENORES (GROOMING)

La Ley apunta a la prevención y concientizacion y se apoya en la ley nacional. No tipifica el grooming.

Aqui el texto:

PROYECTO DE LEY

LEY PARA LA PREVENCIÓN DEL CIBERACOSO SEXUAL A MENORES (GROOMING)

Art.1.- OBJETO. La presente Ley tiene por objeto establecer un marco de acción, en el ámbito. de. los niveles primario y secundario de las instituciones educativas públicas de gestión estatal y privada, para prevenir que niños, niñas y adolescentes sean víctimas de prácticas de ciberacoso sexual (Grooming),.

Art.2.- DEFINICIÓN. A los efectos de la presente Ley se entenderá por Ciberacoso Sexual a menores (Grooming) a las acciones desarrolladas por un adulto para ganar la confianza de un menor, a través de medios informáticos, con el objeto de obtener material personal y/o sexual o, incluso, acceder a un encuentro que posibilite la materialización de un abuso físico.

Art.3.- PREVENCIÓN. La autoridad de aplicación debe arbitrar los medios para elaborar políticas de prevención, a través de:

3.1. Garantizar el diseño y difusión de campañas destinadas a la comunidad educativa orientadas a la prevención del Acoso Cibernético.

​3.2. Diseñar, elaborar y distribuir materiales –cuadernillos, audiovisuales, imágenes y otros que sean pertinentes- para el docente, los alumnos y las familias, respetando las características etarias de cada grupo escolar.

​3.3. Impulsar la coordinación interinstitucional entre la escuela, organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas, familias y comunidad educativa en general para diseñar, instrumentar y hacer el seguimiento de acciones en materia de prevención de la problemática del acoso cibernético.

3.4. Crear una página de Internet y/o diversos espacios virtuales, donde se proporcione información para las niñas, niños y jóvenes, padres, madres de familia o tutores sobre las maneras de prevención y las instancias públicas implicadas en el abordaje de la problemática.

​3.5 Articular los mecanismos necesarios para la elaboración de un protocolo de acción a ser empleado en los eventos de acoso cibernético detectados en instituciones educativas.

​3.6 Arbitrar los medios necesarios para que la temática de la presente Ley sea incluida dentro de la curricula de todos los niveles educativos a fin de que niños, niñas y adolescentes puedan tomar conocimiento de las acciones de prevención del acoso cibernético.

Art.4.- DEL ABORDAJE DEL CIBERACOSO EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS. La autoridad de aplicación debe disponer de los medios necesarios para generar dispositivos -o adecuar dispositivos ya existentes- que cuenten con profesionales especializados en la problemática con el fin de prevenir e intervenir efectivamente en la temática de la presente Ley.

Art.5.- Son funciones de los profesionales que se desempeñan en los cargos de Prevención y Abordaje del Acoso Cibernético:

​5.1. Desplegar acciones de prevención y concientización sobre la problemática;

​5.2. Asesorar a las instituciones, a los directivos, docentes, alumnos y familias para orientar el trabajo en función de la prevención;

​5.3. Colaborar en el diseño de programas de prevención y capacitación.

ART.6.- CAPACITACIÓN DOCENTE. La autoridad de aplicación deberá promover acciones a fin de:

6.1. Garantizar instancias de capacitación gratuitas para todos los docentes y directivos incorporando la temática en cursos con puntaje válido para su consideración en los concursos de asignación de cargos.

​6.2. Impulsar la realización de jornadas, talleres, conferencias, mesas redondas, charlas y/o cualquier otra actividad que propicie la prevención del acoso cibernético.

6.3. Incorporar el abordaje de la temática de la presente ley durante la formación inicial de todos los docentes.

Art.7.- AUTORIDAD DE APLICACIÓN.

El ámbito de competencia y la autoridad de aplicación de la presente ley es el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o el organismo que en un futuro lo reemplace.

Art.8.- El Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires realizará las modificaciones presupuestarias correspondientes para llevar a cabo lo dispuesto en la presente Ley. Los gastos que demande el cumplimiento de la presente Ley serán imputados a la partida presupuestaria correspondiente.

ART. 9.- De forma

FUNDAMENTOS

Sra. Presidente:

A partir del desarrollo de las tecnologías de información en la segunda mitad del siglo XX, se fueron generando diferentes fenómenos que ponen en riesgo la integridad psicológica y física de las personas. Entre ellas, el ciberacoso sexual o «grooming».

Según el Instituto Nacional de Tecnologías de la Comunicación de España, el grooming, se puede definir como «el ciberacoso ejercido deliberadamente por un adulto para establecer una relación y un control emocional sobre un menor con el fin de preparar el terreno para su abuso sexual». Supone el conjunto de técnicas de engaño y persuasión que utiliza un adulto para ganarse la confianza y disminuir las inhibiciones del menor y obtener de él un beneficio de índole sexual, que es la finalidad que persigue (grooming es una palabra inglesa que significa “engatusamiento”)

El ciberacoso sexual (Grooming) se refiere entonces a las acciones desarrolladas por un adulto para ganar la confianza de un menor, a través de medios informáticos, con el objeto de obtener material personal y/o sexual o, incluso, acceder a un encuentro que posibilite la materialización de un abuso físico.

En función de estas definiciones el «grooming» se muestra como una de las manifestaciones más peligrosas de las diversas formas de acoso cibernético porque atañe a la seguridad de los menores de edad, que expuestos a la multiplicidad de información y circulación de imágenes quedan en riesgo frente a nuevas formas de abuso por parte de adultos. Las redes sociales, transformadas en sucedáneos virtuales de un entramado social aumentado cuantitativa y cualitativamente, se han convertido en el espacio en el que los abusadores desarrollan nuevas técnicas de seducción y engaño a menores poco advertidos de los riesgos asociados a estas formas de sociabilidad potenciada.

Se suele pensar que los niños y jóvenes poseen un dominio del mundo virtual que excede al control de los adultos. Se los considera nativos en el mundo de las tecnologías informáticas y dueños de un ámbito que está vedado a los mayores porque el progreso tecnológico ha superado la capacidad de comprensión de las generaciones adultas. Pero esa supuesta capacidad «innata» de navegar en ese mundo es precisamente el mayor riesgo. A pesar de dichos saberes, no dejan de poseer las vulnerabilidades propias de su edad y estas son las principales aliadas de los abusadores.

​Asimismo, esta idea de la ajenidad adulta a ese mundo podría encerrar cierta displicencia por parte de quienes debemos velar por la integridad de los niños y adolescentes, amparados en la imposibilidad de enfrentar la novedad, y en la ignorancia. Resulta urgente, pues, modificar esta tesitura e implementar rápidamente medidas que sirvan para quebrar esta situación de indefensión e inseguridad. Por ello, es necesario generar ámbitos de difusión de esta problemática entre los adultos responsables de los menores. Padres, docentes, autoridades escolares solemos por lo antes expuesto, ser ajenos al intrincado mundo de la sociabilidad virtual y resulta indispensable articular mecanismos para proveer y difundir información sobre los métodos, recursos, técnicas de manipulación y engaño que pueden llevar a situaciones de abuso sexual.

En consecuencia, sostenemos que el ámbito propicio para encarar las medidas necesarias para la prevención sobre esta problemática es el escolar. Es allí, donde es posible, encarar la concientización de las niñas, niños y adolescentes; procurar la capacitación de los docentes y colaborar con los padres para que puedan acceder a información indispensable para acompañar la formación de sus hijos.

Resulta evidente que el estado ya ha tomado nota de esta problemática. Nuestra legislación nacional ha avanzado dictándose la ley 26.904 de 2013, en la que se considera delito a estas actividades por parte de los adultos acosadores. Por otra parte, se han desarrollado instancias de trabajo concreto sobre el tema en la Ciudad de Buenos Aires con la consolidación del equipo especializado en delitos informáticos de la Fiscalía de la Ciudad o de la Policía Metropolitana. Sin embargo, ver el problema solamente desde sus aspectos punitivos constituye una forma insuficiente de encararlo. Es indispensable que, desde el estado y las instituciones encargadas de asegurar la formación de las nuevas generaciones, se desarrollen mecanismos para encarar la prevención a través de la visibilización y concientización del problema, para desde esa plataforma educar en los riesgos que pueden emerger en la red.

En ese sentido, la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires establece en su Capítulo Décimo, Artículo 39 que:

​» La Ciudad reconoce a los niños, niñas y adolescentes como sujetos activos de sus derechos, les garantiza su protección integral y deben ser informados, consultados y escuchados. Se respeta su intimidad y privacidad. Cuando se hallen afectados o amenazados pueden por sí requerir intervención de los organismos competentes.»

Se otorga prioridad dentro de las políticas públicas, a las destinadas a las niñas, niños y adolescentes, las que deben promover la contención en el núcleo familiar y asegurar:

  1. La responsabilidad de la Ciudad respecto de los privados de su medio familiar, con cuidados alternativos a la institucionalización.
  2. 2. El amparo a las víctimas de violencia y explotación sexual.

3. Las medidas para prevenir y eliminar su tráfico.»

​Por su parte la CONVENCION SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989, establece en su artículo 19, inciso 1:

« Los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.»

Por todo lo expuesto, solicito a este cuerpo legislativo la aprobación del presente proyecto de Ley.