Ser mansos como Jesús

Diaconisa María Elena Esteban

La obediencia a Dios es una de la característica más importante que debe tener el andar cristiano.

Y la obediencia solo es posible cuando nuestro corazón es manso. Jesús nos enseña enMateo 11:29

Mateo 11:29
Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;

Jesús fue y sigue siendo, manso, humilde y obediente a Dios nuestro Padre. Tengamos pues un corazón manso como el de Jesús, para poder ser obedientes como él. Un corazón manso es aquel que obedece aunque no le guste lo que esta oyendo. Que obedece aunque no este de acuerdo.

Es un corazón que reconoce que aquello que Dios nos muestra para nuestras vidas siempre va a ser mejor que cualquier cosa que nosotros pensemos, aunque no nos guste.

Salmos 40:8:
El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,

Él es nuestro ayudador

Salmos 30:10:
Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí; Jehová, sé tú mi ayudador.

El es quien nos hace fuertes en nuestras debilidades y nos lleva a la victoria.

La obediencia en amor a Dios, de un corazón manso da fruto.

Dios los bendiga!