Cuidado con las palabras

Ignacia Nuñez
Nov 4 · 2 min read

Por mucho tiempo, escuchamos políticos usar palabras con liviandad, que se levanten más temprano, que son patipelados, que es imposible. Y luego los autores nos subestimaron con justificaciones de malas interpretaciones y errores.

Me gusta que en tiempos de crisis como estos, la discusión al fin incluye lo explícito y lo implícito de las palabras, empezamos a hablar de signos, de simbolismos, de formas y de tonos. Apareció el lenguaje no verbal y el paraverbal y con ellos, la emoción y lo humano, empezamos a exigir discursos verdaderos.
Nos estamos sincerando y estamos analizando más allá de las palabras y creo que eso nos hace bien, porque nos permite exigir más, querer más

Estamos exigiendo coherencia entre lo que se dice, como se dice y que se hace, porque nos mintieron y pensaron que les creeriamos y a ratos les creímos. Dejamos pasar lo implícito que había detrás de palabras livianas, quisimos creer que eran tonteras.
Pero ya no más, queremos discursos reales y humanos y eso exige emoción y empatia y hoy exigimos símbolos más certeros.
Símbolos de empatia, discursos de cambio y acción y respuestas concretas.

Los símbolos de dictadura, como los militares en la calle y el toque de queda sumado a la palabra guerra nos desafío a una lucha que vamos a ganar y pucha que cuesta.

15 muertos dicen ellos.