No he montado un negocio en mi vida, pero te cobro una pasta por decirte cómo hacerlo tú

En todos los sectores existe el típico aprovechadillo que se pasa la vida de charla en charla, conocidos de sobra por todos, y medianamente inofensivos. Hoy no vamos a hablar de ese tipo de gurú, vamos a hablar de gente que se dedica profesionalmente a sacarle la pasta a incautos sin experiencia dispuestos a escuchar sus enseñanzas. Gente peligrosa.

Últimamente, he descubierto un suburbio del sector tecnológico que vive de generar el éxito en otros. Viven de inspirar de tal manera a sus seguidores que le sacan a sus cursos cifras de seis y siete dígitos. Intrigado, me dispuse a investigar un poco sobre el tema dudando, al principio, de las cifras de sus ventas y muy preocupado, al final, por lo que estaba viendo. Esta gente está facturando millones a base de vender conocimientos que nunca han aplicado.

Su target son personas, por lo general desesperadas, que confían en ellos para que les iluminen en el camino hacia el éxito. Este éxito va a llegar con certeza siempre y cuando sigan sus enseñanzas al pie de la letra. Siempre que abracen las ideas de ese mentor genial que jamás ha vendido nada que no sea su palabrería y sus cursos por miles de euros. Literalmente. He pasado unas horas en el registro mercantil buscando cuentas de cada uno de ellos y las facturaciones de sus empresas son ridículas.

Hay muchísima gente que hace cursos honrados y si eres muy bueno en algo es maravilloso que quieras compartirlo tanto gratis como de pago. El problema es cuando no tienes ni puta idea y te vendes como el mentor que va a llevar (previo pago de unos miles de euros) al éxito a cualquiera. Es mentira que cualquiera pueda montar un negocio, se necesita preparación técnica, mental y económica para ello y la mezcla de lean startup, enseñanzas de Tim Ferriss, técnicas de lavado cerebral y sepa dios qué psicotrópicos que recetan estos gurús no es la solución.

Si necesitas que alguien te eche una mano, para algo puntual, hay muchísima gente dispuesta a hacerlo gratis o cobrando (una cantidad razonable), pero siempre busca a alguien con experiencia en lo que estés haciendo. Si lo que necesitas es que alguien te ayude a pensar, crear, probar y escalar tu negocio, lo más probable es que te estés dirigiendo hacia una hostia de proporciones bíblicas.

Nadie tiene una receta mágica para crear negocios, nadie tiene un roadmap perfecto que sirva para ayudar a otros a crear su negocio. ¿Crees que si alguien lo tuviera iba a estar vendiendo cursos de 2000€? Estaría montando un negocio del copón y forrándose sin necesidad de engañar a ningún incauto.

Además, para mejorar aún más el asunto, si quieres una formación completa no vale con hacer el curso del gurú que te haya tocado. De repente, aparecerá su mentor o el mentor de su mentor y sacará su curso. Será una persona que le ha hecho llegar adonde está y será súper importante en su vida, aunque sea la primera vez que oigas hablar de él. Y te verás comprando otro curso de cientos (o miles) de euros, de los que tu gurú se va a llevar una estupenda comisión (gratis no iba a ser, que aquí nadie se chupa el dedo). Con lo que tenemos a nuestro incauto ante dos posibles escenarios: en el primero, en el que deja de echarle dinero al tema y no compra más cursos, le lleva al fracaso porque no se ha esforzado lo suficiente. En el segundo, en el que probablemente también fracase, además del bajón mental y económico que supone un fracaso, habrá dejado unos cuantos miles más en la saca del gurú. Negocio redondo.

Lo mejor de todo es que los alumnos aventajados del gurú se darán cuenta de que el único negocio que conoce y en el que los puede ayudar, es la creación de otro curso de características similares y seguirán tirándole a la rueda de la afiliación y expoliando a gente que cree que esto les va a llevar al éxito. Es un esquema piramidal con todas las de la ley.

Las personas que compran este tipo de cursos no son tontas, lo que pasa es que están desesperadas. La situación socioeconómica actual es el mejor caldo de cultivo para estas situaciones, hay que recordar que, aunque nuestro sector lo esté petando, hay mucha gente que está muy jodida. En la mayor parte de los casos, los alumnos de estos cursos son parados a los que este tipo de discursos les inculcan que si no tienen un negocio es porque no quieren o porque no se esfuerzan. Y eso es mentira. Para que te vaya bien en esto tienes que tener muchos conocimientos, mucha cabeza, mucha capacidad de adaptación y de sufrimiento y mucha suerte.

Si tienes un negocio y necesitas ayuda, pregunta a gente que tenga negocios parecidos, que esté en tu mismo sector y, sobre todo, que hayan hecho algo real. En la mayoría de los casos la gente te dedicará una hora de su tiempo gratis o te recomendará un profesional de verdad que pueda ayudarte. Como regla, si su única ocupación ha sido y es vender cursos y alimentar a la audiencia que los compra, directamente huye porque vas a perder tu tiempo y tu dinero.


Acerca de mí

Me dedico a mandar unos cuantos cientos de millones de emails al mes aquí. También escribo aquí acerca de cómo llegar a los 10.000 suscriptores en una lista de email