Trenes a Catedral.


Ella:

Vi que él me empezó a mirar justo cuando bajé el último escalón. Yo no podía dejar de notarlo, del otro lado del andén, justo en frente mío. No soy de esas que se la da de dificil, por eso traté de mirarlo a los ojos, a ver si desviaba la mirada. No lo hizo. Me seguía mirando fijo y tenía una sonrisa adentro suyo que se veía en los ojos.

Qué hago? No es medio de putita que yo le vaya a hablar? No sé, me da cosa. Encima seguro estoy flasheando cualquier cosa, el tipo ni me mira. Y si me mira? Ahora estoy inventando excusas para no ir al otro lado. Y si me pierdo una charla interesante? Obvio que estoy lejos de estar delante del amor de mi vida, pero no estaría mal conocer mejor a esta persona la cual tiene mis ojos y sonrisa atrapados en su cara. Le gustará el café con 3 cucharadas de azucar o con 2?

No puedo dejar de mirarlo y reirme sola. Él tampoco deja de mirarme a mi. Si uno de los dos tiene que tener huevos, es él, que ya nació con dos.

Viene el subte! Si, viene el mío o el de él y voy a terminar esta historia de película yéndome al trabajo y no voy a dejar de pensar en eso todo el día. Me la voy a perder por boluda y por tratar siempre de culpar a los otros de no haber tomado una decisión que debería haber tomado yo, sola, con mis propias ganas.