semillas y flores

y tú ya eres otra, que tal vez pretendías ser desde un principio. tal vez fue un camino encontrado y agustado, lento pero acomodada, y tú, enamorada. yo no sé mucho del espacio, ni te sé decir qué constelación es cuál. no entiendo bien por qué es que somos polvo de estrellas, sin embargo, lo siento. somos de estrella y somos polvo en instantes que no regresan. y te veo y sé que aún somos de la misma estrella, aunque yo le rece a un dios que se que no está y le pida por una persona que ya no existe más. le rezo por una mujer que ahora es otra y le pido por un futuro que se arrastra y me deja enredada en lo que jamás podrá ser. pero aquí me quedo, en amor escondido por el polvo más polvo y la estrella más fugaz, en las escaleras caídas de una casa derrumbada que es hogar ya de nadie. me quedo aunque me vaya porque una parte mía se arrancó de mi pecho y se quedó caducado en el cable de entre la tele y la pared. y me voy por última vez de tu departamento y pienso en tu perfume una vez más antes de marcharme, de marchitarme. pensando en si una semilla vuelve a ser semilla después de ser flor o si muere para siempre.