Mi relación con los beatles

Nunca le había prestado demasiada atención a los beatles. A pesar de que mi tía (la responsable de mi primer acercamiento a la música pop/rock) era fan y tenía algunos viniles, realmente no conocía más que algunas canciones que suenan y resuenan por ahí. Recuerdo que mi primer acercamiento consciente fue a través de Bravo (posteriormente Puma TV), el único canal musical que ha tenido Venezuela, con algunos videos como el de ‘Help’, y ‘Eleanor Rigby’. También recuerdo ‘Real Love’ que se suponía que era una canción nueva para los 90 así como ‘Free As A Bird’.

Ya más tarde a mis 21 años, estaba en la universidad viendo Apreciación Musical y el profesor se enfocó en los inicios del rock porque pensaba que era una buena manera de mantenernos interesados en la materia. Entre blues y rock and roll, llegamos a los 60: la década que ofreció un universo rock y pop muy amplio, y a partir de ahí cubrimos la sana ‘competencia’ entre Beach Boys y los británicos. The Beach Boys también eran bastante desconocidos para mí en el momento. Más allá de algunos de sus sencillos más representativos de la época de chicas/carros/surf y ‘Kokomo’/‘Forever’ gracias a la serie televisiva Full House, recuerdo ‘Sloop John B’ que estaba en el soundtrack de la película Forrest Gump. Y así nuestro profesor nos presentó una obra maestra que ha sido uno de mis discos favoritos por más de diez años llamada Pet Sounds. Se suponía que Brian Wilson había desarrollado este disco en respuesta a Rubber Soul, publicado en 1965. Más allá de las innovaciones en el estudio y acercamientos a usarlo como un instrumento para recrear la pared de sonido, sello de Phil Spector, sentí que Pet Sounds tenía algo muy atractivo y era la sencillez dentro de su complejidad además de la inocencia del concepto del álbum.

Después de deleitarnos con esta obra maestra de los californianos del 66, llegó el turno de los cuatro de Liverpool con un disco igual de ambicioso como fue Sgt. Pepper. El primer momento que sentí un rechazo inmenso por este disco fue cuando sonó ‘Lucy In The Sky With Diamonds’. Todo iba bien con el órgano eléctrico cuando el timbre vocal de Lennon me hizo ruido: su voz doblada en esta fantasía onírica melódica me tenía incómodo hasta que la banda entra a cantar el coro en métrica de 4/4. No entendí por qué la canción era tan famosa cuando la sentí desagradablemente infantil. Y de ahí en adelante ya ninguna canción me estaba gustando, realmente me desagradaba todo lo que escuchaba. E incluso revisando los CDs de mi padrastro, encontré bastante de la discografía de los beatles y vaya que les di chance. Ya el daño estaba hecho.

Se hizo infame entre mis amigos y conocidos mi postura anti beatle, aunado a la sobrevaloración de toda su obra y el hecho de que NADIE aparentemente cuestiona su música. Toda la postura de ‘ellos inventaron todo’ sólo avivaba mi odio porque me parece conformista.

En la actualidad, he aprendido a apreciar ciertos aportes y he reconocido su impacto en la música. Y un amigo que los ama me lo explicó así: ‘el asunto que es que ellos hicieron mucho con poco. Crearon sólidas canciones pop con los elementos a su mano’. Yo sigo sintiendo que en los 60s ocurrieron muchas cosas que a veces pasan por debajo de la mesa sólo porque ellos eran intocables…

Ha sido definitivamente decepcionante enterarme que algunas canciones que me gustan de algunos artistas son composiciones originales de los ingleses, pero me ha ayudado a reforzar mi punto en que ellos no tienen el toque de Midas.

Siouxsie And The Banshees — Dear Prudence/Helter Skelter

En mi despertar gótico/post punk a finales de 2002, Siouxsie and The Banshees fueron una banda pilar para entrar en el género. Admiraba la variadísima paleta musical que la banda tenía para mostrar, todo con el toque idiosincrásico de la banda. Aunque la canción fuese ligera, siempre había un elemento que te hacía entender que no era cualquier grupo. Y estas fueron las primeras canciones que escuché sin saber que eran de esa autoría ajena. Mi padrastro, curioso por lo que escuchaba, se acercó a mi cuarto y dijo: ¡esas son canciones de los beatles!. Pero más allá de la decepción y posterior escucha a las versiones originales, me di cuenta que The Banshees había logrado un impecable trabajo adaptando en dos formas diferentes al sonido oscuro que tanto me atraía de la banda.

Elliott Smith — Because

2003 fue el año en que conocí la música de Elliott Smith, ese carismático intérprete de sublimes canciones. Y ese mismo año me enteré que se había suicidado acuchillándose. Eso me motivó a escucharlo más y descubrir más su gigante registro musical. Me encantaban muchos de los b-sides y rarezas que para el momento encontraba, y hasta recuerdo los covers que le hizo a Big Star, una banda que empecé a escuchar gracias a él. Me llamaba mucho la atención la construcción armónica de ‘Because’ y me impactó muchísimo escucharla al final de la película American Beauty; sentí escalofríos porque considero que pocas veces una canción ha sonado en tan preciso momento como después del desenlace de una obra audiovisual como esa. Y luego, leí los créditos de la canción: inmensa decepción al darme cuenta que no era originalmente de él…

Investigando más sobre Elliott, me di cuenta que él era un fanático que incluso versionaba mucho del catálogo beatlesco y hasta de sus carreras solistas. Pero seamos justos: Elliott Smith era un experto tejiendo mantos vocales por sí mismo, mientras que ellos crearon la canción como cuarteto. Así que la versión de Smith gana por largo rato. Más allá de que la interpretación fue bastante similar a la original, el mérito va por su habilidad de hacerla solo.

Los Fabulosos Cadillacs feat. Debbie Harry — Strawberry Fields Forever

Tanto LFC como Blondie tienen catálogos extensos a los cuales debo dedicarles tiempo. Sin embargo, ambas agrupaciones tienen canciones que me gustan muchísimo. Recuerdo haber visto el video y haberla escuchado poco en la radio así como también recuerdo que siempre me ha parecido simpática.

Joe Cocker — With A Little Help Of My Friends

Esta dramática pero impecable interpretación había sido parte de la introducción de una serie de TV que pasaban en VTV y me gustaba la fuerza que transmitía esta canción. Más tarde, la volví a escuchar viendo la película de Woodstock en el 2005 y la escuchaba un montón en mp3. Se la compartí a un amigo de la universidad que me aseguraba que era de los beatles y yo me negaba a creerlo, pensé que era sólo una coincidencia con el título. Pero no.

The Beach Boys — I Should Have Known Better

En ese precioso álbum que es Party! de The Beach Boys, el ambiente de camaradería y diversión te hace sentir que estás formando parte de esa fiesta. Y así vino otra decepción al enterarme que no era sólo una canción sino varias las que eran interpretadas por los californianos. Esta es mi favorita.

David Bowie — Across The Universe

Revisando la discografía de los 70 de Bowie me encontré con esta canción al final de Young Americans. Ya sabía de quién era y creo que siempre me pareció una buena canción, aunque me costara aceptarlo. Recuerdo el cover de Fiona Apple también que suena al final de Pleasantville.

Alex Chilton — I Want To Hold Your Hand

Teenage Fanclub — Tell Me What You See

Travis — Here Comes The Sun

The Wedding Present feat. Amelia Fletcher — Getting Better

‘I Want To Hold Your Hand’ me parece una divertida y ligera canción que tal vez no me molestaría escuchar si suena por ahí, y esta versión de Alex Chilton me encanta por ser desordenada, ruidosa. Tanto Teenage Fanclub como Travis, dos de mis bandas escocesas favoritas, son expertos en crear grandes canciones pop y supieron apropiarse de estas canciones añadiéndoles su toque particular. The Wedding Present es una banda que representa mucho de los elementos sonoros que busco en una banda y en esta versión tienen de invitada a la que tal vez es mi voz femenina favorita del mundo, Amelia Fletcher.

The Jam — Start!/Dreams Of Children

Aunque no es propiamente un cover, Paul Weller y Bruce Foxton se apropiaron de los riffs de bajo y guitarra de ’Taxman’ para hacer una canción increíble como es. Repitieron la fórmula en ‘Dreams Of Children y se salieron con la suya haciendo otra contundente canción.

Eleanor Rigby:

Sí: hay una canción de The Beatles que me gusta. Y por primera vez coloco el nombre de la banda en mayúsculas. No sé qué tiene esta canción de particular que se me olvidan todo los prejuicios y hasta los post juicios ya que la escuché antes de desarrollar mi postura hacia la banda. Me parece perfecta en muchísimos aspectos; una canción corta, compacta, precisa. Hay un par de covers que cada una en su estilo le hacen homenaje en mi opinión.

Godhead

Luis Ángel Martínez de Piyama Party/Los Mundos

Debo confesar que me gusta ‘molestar’ a aquellos que defienden ciegamente a la banda. Hace poco un chico publicó en facebook la incendiaria afirmación de que ‘no ha habido ni habrá una banda más grande que los beatles’. Eso me hizo pensar: ¿será entonces que todo lo que ha habido, hubo mientras y vino después de (la limitada carrera de) los beatles es sencillamente relleno? ¿para qué seguir haciendo o escuchando música cuando ya se llegó al pico creativo musical?

Declaraciones así me resultan egoístas, cerradas y absurdas porque el mundo es muy amplio, no sólo responde a nuestra visión occidental limitada. Creo que debemos ser capaces de escuchar para disfrutar/analizar/criticar.

los beatles son una mierda :D