Año Nuevo, Imagen Nueva.

Por Andrés Román.


“Todo comenzó en un año nuevo, en mi trigésimo-segundo año de ser soltera” Bridget Jones’s Diary

Cada fin de año es lo mismo, pasamos la última semana de diciembre pensando en todo lo que no hemos hecho y la primera semana de enero ideando planes para cumplir nuestros propósitos inconclusos de años anteriores y nuestros nuevos propósitos. Por alguna extraña razón, el 1 de enero a las 0:00 horas comemos uvas pensando: voy a bajar de peso, me voy a meter al gimnasio, voy a cambiar de trabajo, voy a dejar la soltería, voy a pagar mis deudas…

Hay algo en el aire el año nuevo que nos motiva a cambiar, nos impulsa a querer mejorar. Desafortunadamente, ese algo que nos hace acercarnos a nuestros sueños se va apagando poco a poco, tal y como lo hacen las velas que deja prendidas toda la noche de año nuevo la tía supersticiosa. Entre los fríos de febrero y la emoción por las vacaciones de abril quedan olvidados nuestros propósitos y no los volvemos a pensar hasta el siguiente 31 de diciembre.

Briget Jones’s Diary

Año nuevo, imagen nueva: voy a bajar de peso, me voy a comprar ropa nueva, me voy a cambiar el look han sido las uvas de muchas personas. ¿Por qué es tan difícil cumplir los propósitos que recaen en nuestros hábitos? ¿Por qué no podemos dejar atrás nuestro corte de antaño y nuestras prendas favoritas ya desteñidas? El cambio nos puede llevar a lo desconocido y sacarnos de nuestra zona de confort y eso nos da miedo. No cambiamos por miedo.

Muchos hemos aprendido a tenerle miedo a los cambios: no queremos escuelas nuevas, nos dan nervios las personas desconocidas, los nuevos puestos en el trabajo presentan cierto grado de dificultad. Algo en nosotros le teme al cambio y ese algo no nos permite avanzar.

Los cambios son buenos, le dan versatilidad a nuestra vida. Es por eso que de entre todos nuestros propósitos, debemos comenzar con el más fácil que es el que nos da más miedo a algunos. Cambiarnos a nosotros. Año nuevo, imagen nueva. Si sigues usando el mismo corte que usabas en la secundaria o si tu ropa parece vestuario de una película situada en los ochentas, es momento de permitirte cambiar algo en tí. Un nuevo corte, un guardarropa que le quede a tu cuerpo, ropa y accesorios en colores que te favorezcan o una asesoría en imagen te pueden ayudar a comenzar con ese propósito tan dificil, te pueden ayudar a salir de tu zona de confort. Una imagen adecuada a tu persona y a tus actividades puede ser eso que se interpone entre tu nuevo puesto y tú, o ese pequeño paso que necesitas para tomar más confianza.

Definitivamente preocuparse por la imagen exterior puede sonar como uno de los propósitos menos importantes pero tenemos que pensar más allá. Tenemos que ver el recuadro completo. Cambios en nuestro exterior nos pueden ayudar a cambiar o revelar nuestro interior, o simplemente a mostrar nuestra forma de ser de una mejor manera para sentirno mejor con nosotros mismo.

Renée Zellweger, Oscars 2008

Si una de tus uvas fue hacer cambios en ti, date la oportunidad. Cambia tu imagen, se diferente sin dejar de ser tú y abre la ventana a nuevas oportunidades.

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