Lecciones rápidas para vender

Vender es un arte, prácticamente. Y no es una habilidad que se genera de un día a otro ni por un acto de magia, es más bien algo que conlleva práctica y dedicación.
No pretendo enseñarte o convertirte en un experto en ventas, pero si considero que podría compartir contigo algo que te haga ser mejor a la hora de vender. Tampoco soy experto, quizá ni cercano a eso, solamente sé que vender es una de las cosas que más me gusta hacer y creo que eso me hace bueno en ello.
De forma breve y sin más introducciones, comparto contigo algunas breves lecciones que podrían ayudarte a incrementar las ventas para tu negocio:
- Recuerda que todo en negocios se basa en generar recursos económicos, así que no tengas miedo de vender, ya que estamos aquí para eso.
- Todo en esta vida tiene un precio, un comprador y una técnica de venta. Esto implica que tienes que saber encontrar una combinación adecuada de estas tres para alcanzar el éxito en el mercado.
- Abrir mercados es similar a lo que era conquistar territorio para nuestros antepasados: Por lo general puede más el ingenio que la fuerza o el exceso de recursos… Aunque eso no implica que los últimos no puedan generarte éxito.
- Piensa como cliente, siempre. Esto hará que no hagas nada que no te gustaría que te hicieran.
- Aprende a escuchar lo que tu cliente dice, aprende a entender lo que busca y encuentra cómo tu producto puede resolver su necesidad, en caso de que no lo haga, no tienes porque venderle (aunque no significa que no puedas hacerlo).
- Todas las personas están buscando algo que comprar, sólo tienes que descubrir que es.
- No todos son tus clientes, no hay producto “para todos”, dado que siempre hay un nicho de mercado, que puede definirse por edades, género, condición económica o hasta “tiempos”.
- Tampoco hay una estrategia de ventas única. Lo que es cierto es que si tu quieres venderle a 100 personas, tendrás que generar 5 estrategias que te proyecten alcanzar a 50 clientes cada uno, al final es probable que dos estrategias no te funcionen y las otras 3 generen la mitad del resultado esperado. Esto es una combinación poderosa.
- Si no tienes algo bueno que decirle a la gente sobre tu producto, mejor ni contestes el teléfono, ya que las personas esperan que el vendedor esté enamorado de lo que hace, que se fascine tanto de lo que vende que hasta él mismo lo usa.
- Se paciente, mucho. Aunque para mi mismo es de lo más difícil que existe.
- Aunque mucha gente dice “el cliente nunca estará satisfecho” yo creo que es posible, siempre y cuando combines dos cosas: Un producto/servicio fenomenal y una excelente capacidad de atención al cliente.
- El cliente siempre, siempre, siempre tiene la razón. Sin importar que tan equivacado esté, tu tienes que darle la razón, o al menos, tratar de llevarlo hacia una solución que él considere esté dentro de su razonamiento.
- Pensar en cómo vender un producto es fácil, solo imagina donde tu cliente podría ver lo que haces y por qué llegaría a interesarle.
- Una venta ganada es genial, aporta dinero, una venta perdida es aún mejor, aporta conocimiento… Siempre y cuando sepas obtener el feedback de tu cliente.
- Hay cientos y quizá miles de maneras de vender sin pagar en publicidad, puedes empezar por tus amigos y conocidos, después en redes sociales o un blog como éste, también puedes escribirle a todos tus contactos de tu Gmail.
- Para vender algo no requieres una gran cantidad de herramientas o gran entrenamiento: Puedes empezar con el teléfono y un directorio, o bien salir a la calle y repartir folletos. El chiste es nunca rendirse, ser creativo e ingenioso, así como estar bien convencido de lo que haces.
A veces nos olvidamos de que los negocios valen por lo que venden. Inclusive yo mismo tengo que recordarme la importancia que tiene que cada cosa que hacemos como emprendedores cada día, tiene que ir enfocada hacia nuestro crecimiento comercial, por que al final, es lo único que importa.
Pese a que hoy suene como una persona 100% convencida de lo que digo, hubo un par de negocios que llevé a la quiebra por no prestar suficiente atención a las ventas. Parecería que a veces en nuestra vida de emprendedores hay “tanto por hacer” que olvidamos el punto central de los negocios: Generar dinero.
No permitas nunca que tu negocio muera por falta de ventas, todos podemos aprender a vender y más los fundadores de los negocios mismos, dado que si no somos nosotros, ¿entonces quién?
Recuerda que vender puede ir en múltiples maneras, desde la forma en la que hablas de tu producto hasta el contestar el teléfono, la atención al cliente en redes sociales, tu página web y lo que escribes en los correos… Siempre estamos vendiendo, somos emprendedores al fin y al cabo.
Soy Danieel Rodríguez, un simple vendedor con ganas de cambiar al mundo, escribiendo un Lunes por la noche mientras piensa en cómo ayudar a otros negocios a crecer más con 1startup.