¿Cómo escapar de la Ciudad de México? Con Carrot.

El tráfico, la incomodidad del transporte público, el estrés de la oficina, la inadmisible certeza de estarse convirtiendo en un Godín.

Antes que nada, hay que tener un vehículo. Después, un destino. Por último, el tiempo.

Por experiencia propia, los sitios más bonitos son los más escondidos y por lo mismo, los más inaccesibles por vías de transporte público. Así que a menos que seas un incansable ciclista, recomiendo el uso de los autos compartidos de Carrot, que aparte está regalando, por medio de éste link, las primeras 4 horas o $400 de viaje.

Destinos hay muchos, depende de lo que te interese (campismo, playa, alpinismo, pesca, surf, etc.), pero para mí lo más importante es que no haya señal de celular. No es que busque lugares sin señal deliberadamente, sino que observando los lugares que he visitado, las mejores experiencias por mucho son aquellos en donde comunicarme no era cosa fácil.

Encontré además, dos lugares donde se cumple esta regla y la oferta de actividades es enorme: El Mineral del Chico, en Hidalgo y Chacahua, en Oaxaca, pero considerando que esto sería cosa de un fin de semana, hablemos de El Chico. Es un sitio a poco más de dos horas de la CDMX, cerca de Pachuca; es un pueblo mágico dentro de un boscoso valle repleto de enormes peñas que parecieran gigantescos asteroides caídos del cielo. Ahí hay rutas de bicicleta, caminos para practicar hiking, paredes con anclas para hacer escalada en roca, varios sitios con cuidadores para acampar y un amabilísimo guía certificado que siempre está esperando en la plaza central para llevar a algún grupo a descubrir los diferentes secretos del parque nacional.

Las Ventanas, en el Parque Nacional Mineral del Chico, ofrece rutas para la escalada en roca y campismo seguro.

He ido ya entre 5–6 veces y todavía no he hecho todo lo que hay por hacer. Además, si llevas a nuevas personas las actividades siempre son diferentes. Les recomendaría ir a Las Ventanas, la Peña del Cuervo, al Contadero, y subir las Monjas, las dos últimas sólo acompañados de un guía.

La carretera para bajar al valle está en buenas condiciones y es muy divertida para manejar, aunque hay que hacerlo con cuidado.

La condición de Pueblo Mágico de la población que está dentro del parque nacional está muy justificada; antiguamente era un pueblo minero y su historia es muy interesante, hay alrededor de 600 personas que lo habitan y su principal ingreso, ya que la mina dejó de funcionar hace tiempo, ahora depende del turismo. Por lo mismo, hay buenos restaurantes y pequeños hoteles de buena calidad, pero al ser aún bastante desconocido los precios son razonables. Por su estatus protegido de Parque Nacional, el turismo aquí siempre es considerado eco - Turismo de manera que no tiene un impacto sobre el medio ambiente.

La ruta de hiking para subir a Las Monjas, en un día muy lluvioso.

No hace falta tener una semana para huir de la segunda ciudad más grande del mundo. Un fin de semana es más que suficiente, si logras salir en la tarde del viernes y regresar en la mañana del lunes o en la noche del domingo es suficiente. El objetivo de escapar es poder entrar en contacto contigo mismo. Para eso, basta incluso que partas en la mañana del sábado y regreses en la noche del domingo.

En El Chico, hay que esforzarse por recibir un mensaje por whatsapp.