Mandíbula de Penghu 1. Yousuke Kaifu

La mandíbula que salió del mar

Hace unos seis años, Kun-Yu Tsai se encontró una mandíbula de apariencia humana cubierta de invertebrados marinos en una tienda de anticuarios en la que se exponían los restos que los pescadores extraían de los fondos antiguamente someros del Canal de Penghu, en Taiwan. La compró, limpió y guardó. Tiempo después le envió fotos de la mandíbula a científicos del Museo de Historia Natural de Taiwan, que pensaron podía tratarse de restos de un individuo Homo arcaico y consiguieron que la pieza fuera donada al museo para ser estudiada.

Hoy se publican los resultados de este estudio que son interesantes por varios motivos. Se trata de una mandíbula muy robusta con unos premolares y molares excepcionalmente grandes. Los análisis morfométricos parecen indicar que los restos de otros Homo de otras zonas asiáticas serían los más parecidos a esta mandíbula apodada Penghu 1, especialmente el H. erectus de Hexian, China.

Imposible de datar estratigráficamente, su antiguedad sólo ha podido calibrarse gracias a una gran cantidad de restos de otros animales encontrados en los mismos fondos, principalmente hienas. Todo apunta a que los restos pertenecen a un individuo que pudo vivir en el Sureste Asiático hace 400.000 pero más probablemente entre hace 190.000–10.000 años, mucho más reciente de lo esperado para ciertas características dentales típicas de Homo más antiguos y occidentales.

Los autores proponen dos teorías para explicar este hallazgo. Los caracteres antiguos de Penghu 1 pueden proceder de un linaje que sobrevivió en ese área en una época en la que otros erectus del Sureste Asiático (Java y China) ya tenían mandíbulas y molares más gráciles. Penghu 1 también podría proceder del contacto entre erectus asiáticos normales y de otros Homo con mandíbulas más primitivas migrando desde África. Esta hipótesis podría ser compatible con evidencias que señalan la posible contribución de formas contemporáneas de Homo en el Oeste Euroasiático hacia formas residentes en el Este Asiático.

Chris Stringer, del Natural History Museum en Londres, sugiere que Penghu 1 podría incluso pertenecer a los misteriosos denisovanos descubiertos mediante la secuenciación del DNA antiguo extraído de una pieza de hueso de un dedo hace unos años. Por su parte, la experta en antropología dental del CENIEH, María Martinón, duda que éste sea el caso.

Asumiendo que la calibración de la edad de los restos contiene un alto grado de incertidumbre, es probable que únicamente obteniendo DNA antiguo de las raíces dentales de la mandíbula se pueda averiguar qué relación presentaba Penghu 1 con el resto de Homo del Pleistoceno antes de la llegada de los humanos anatómicamente modernos.

En cualquier caso, este hallazgo viene a cuestionar hipótesis establecidas sobre erectus en Asia y a añadir interesante variación al creciente número de formas de Homo en el Pleistoceno en esa zona.

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The first archaic Homo from Taiwan. Chun-Hsiang Chang, Yousuke Kaifu, Masanaru Takai, Reiko T. Kono, Rainer Grün, Shuji Matsu’ura, Les Kinsley & Liang-Kong. Nature Communications 6, Article number: 6037 doi:10.1038/ncomms7037