Avanzar, aprender, superar, proponer, lograr, estancarse, cansarse. Irse.

Diciembre | 2016

A veces parece que ese ciclo no terminará. Me gustaría ser una persona más serena, centrada, y organizada. Pero lo mío son buscar problemas y solucionarlos, encontrar las cosas que me dan miedo, evadirlas un rato y eventualmente enfrentarlas. Para superarlas.

Hoy, después de tres años en un trabajo increíble, lleno de aprendizaje, logros, buenas relaciones y muchísimas experiencias, renuncio.

Durante estos tres largos y cortos años aprendí a manejar, tramité mi visa y mi pasaporte. Salí del país por primera vez. Conocí Estados Unidos, Alemania, Suecia, Francia, Japón, China, Hong Kong, Macao y Singapur. También conocí Michoacán y probé las berries frescas por primera vez. Probé la inseguridad Michoacana, y sus bellos pueblos y carreteras. Las chinches de un hotel y la súper elegancia de otros.

Sabroseé a un camionero alemán y me entendió. Un taxista en Berlín me dijo a señas que México es igual a Mariachi, Hugo Sánchez y Speedy González. Descubrí que en India soy un Sex Symbol.

Aprendí a no juzgar a nadie por su apariencia y a no menospreciar el trabajo del campo, que es lo que mueve realmente a nuestro país.

Hice amigos en todo el mundo. Organicé un evento con el Gobernador de Jalisco.

Comí aleta de tiburón. Conocí una colonia portuguesa en China. Olí el apestoso huevo milenario. Conocí la nieve e hice un muñeco con mi mejor amigo, del otro lado del mundo.

Supe lo que es el jet lag y lo que es estar lejos de mi familia cuando más me necesitaban. Dejé que se marchitara una relación. Tuve al mejor jefe del mundo, me lo quitaron y dejaron en su lugar a alguien que me tenía miedo.

Hice el ridículo con unos compatriotas pensando que nadie en el lugar me entendía, diciendo que yo apestaba y que andaba “en mi jugo”. Me rompieron el corazón y lo volvieron a pegar. Aprendí lo que es el compañerismo y también aprendí que hay personas que te quieren hacer daño y lo que es estar sola. Aprendí también a ignorar a la envidia y a hacer grandes amigos.

Me puse la camiseta, me la quité, me la volví a poner. Subí de peso, bajé y volví a subir y medio volví a bajar. Me corté el cabello. Me hice rubia, y luego morena, y luego pelona.

Reí a carcajadas y lloré mares. Me enfermé mucho. Sané mucho. Tuve grandes errores y también varios aciertos.

Crecí. Crecí mucho. Y la sensación de intentar hacer un espacio más grande para mí me agotó emocionalmente. Y por eso me voy, todavía no sé a dónde, pero necesito irme.

No estoy renunciando a mis jefes, ni a mis compañeros, ni a la empresa. Estoy renunciando a no poder crecer más, a tener que casarme para poder comprar una casa. A solo estar viendo las cosas malas últimamente. A estar cargando sobre mi espalda todos mis otros anhelos. A quedarme sin energía para seguir con una actitud propositiva. A ponerme una camiseta que honestamente siento que ya me queda muy ajustada.

Estoy muy agradecida con todas las personas que me apoyaron y me dieron la oportunidad durante este tiempo en BP.

Seguro vienen cosas aún mejores, tanto para mí como para la empresa. Y atesoro en mi corazón todas las cosas buenas, y los aprendizajes de las un poco malas. Al final, lo bueno y lo divertido siempre gana.

Y lo mejor de todo, es que esto apenas comienza, solo necesito agarrar aire.


Malú González | Marketing BP 2013 -2016

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