El manifiesto del cambio

Me vienen tantas y tan variadas ideas a la cabeza, que en cierta forma no sé como iniciar esta semana. De manera práctica, debo decir que este fin de semana fue para mi una de las experiencias más retadoras y al mismo tiempo, satisfactorias de mi vida. Y me queda claro que este mensaje no va para todo el mundo.

Alguien que conozco me hizo un señalamiento previo sobre la cantidad de personas que podrían asistir a mi conferencia y por lo general, acudir a eventos del tipo y me sorprendió el desprecio con el que dijo el número. Sobra decir, una persona que se supone o por lo menos yo creía, estaba en este tren del cambio también.

Motivado por este incentivo y en cierta manera, porque de todas las experiencias que nos atrevemos a vivir tomamos base e inspiración, me di a la tarea de crear un manifiesto resumido en el que se retrata la voluntad de aquellas verdaderas personas que buscan ser ese cambio en el mundo. La pauta en general habla sobre el orgullo de ser mexicano y cómo ese orgullo es, en si mismo, una causa alcanzable.

“Los mexicanos y mexicanas que creemos en el cambio somos seres humanos íntegros. Basamos nuestras acciones tomando como base una motivación intrínseca y creemos en generar un cambio positivo que, mediante un efecto multiplicador, pueda generar más y mejores propuestas para impactar a mundo. Existe, pues, la esperanza de que algo grande y diferente puede ser realizado. La convicción de que podemos transformar la realidad con fe y esfuerzo.

Eventualmente, somos llamados optimistas al respecto y lejos de ofendernos, nos congratulamos de ese término porque entendemos que existe algo más allá de las montañas que nos permite dar pasos sobre las nubes. Nos congratulamos de ser llamados personas de cambio, agentes soñadores, líderes. Nos congratulamos de saber que la realidad puede ser cambiada a través de nuestra voluntad y nos explicamos diciendo que creemos realmente en esto. Vivimos dando testimonio de nuestra responsabilidad y compromiso y asumimos los riesgos y problemas públicos y personales que esto conlleva.”

Los mexicanos y mexicanas que hemos decidido impactar en la vida de los demás y transformar México entendemos que la congruencia es la base de toda acción. Ejercemos nuestro derecho de libertad y somos auténticos, pero entendemos que eso conlleva responsabilidad. No pretendemos ser “líderes” y actuamos contra ese principio cuando hemos bajado de un escenario. Pero sobre todo, los mexicanos y mexicanas que creemos en el cambio somos seres humanos capaces de entender que el cambio solo será posible si realmente se pone amor en todo lo que se dé al mundo. Somos fruto del amor y el amor hacia nuestros semejantes es la piedra clave que dirige y convoca a esta generación de líderes. Entendemos que tenemos una oportunidad única en la vida de alzar la voz por aquellos que no pueden y asumimos el compromiso de hacerlo. Porque si no soy, ¿quién? Y si no es ahora, ¿cuándo?”

Finalmente, es mi ferviente deseo expresar que uno de los talentos más grandes que tengo es mi capacidad de confiar en los demás y por ende, en el mundo. Esta afirmación, que denota la gratitud que siento para con el mundo, me permite invitarte hoy a sumarte para que juntos generemos un cambio. Levanta la voz por los que no pueden. Suma a la vida de los demás. Persigue tus sueños. Y lo más importante, nunca dejes de escuchar a tu corazón.

Originally published at inspirandoando.wordpress.com on November 24, 2015.