Acumulación

-No lo conozco, no lo he tenido cerca.

He leído, he visto películas, cortometrajes, representaciones, he asistido a charlas, clases magistrales, conversaciones con amigos y amigas, he escuchado, he leído en columnas, en diarios de otros países, he llorado, he sentido hasta en las fibras de mis huesos cuando me tocan y rozan sin consentimiento…

-Entonces sí lo conozco, y sí lo he tenido cerca.

Brutales torturas, violaciones, matanzas, homicidios, abusos, palpitaciones descontroladas, gritos….

Reflejos violentos que responden a pasos cruzados en la calle, querer correr, querer gritar…. Y no poder.

Sangró, muerta, violada, tierra, saliva, llanto, sudor, lágrimas, más sangre…

“Se murió” , no no se murió.. la asesinaron, las asesinaron, las asesinarán y si no ando con cuidado me asesinarán.
Realidades que la virtualidad nos hace pensar que se estanca ahí, pero se acumula.. se acumula y se crea un olor fétido. 
Olor que frente al computador no se percibe al inicio, pero luego se siente, se integra con otros cuerpos antes asesinados, penetra la pantalla y nos llega a la boca. Olores inevitables, olores fuertes de carne descompuesta.. olores de realidad. Hay que cambiar, cambiar en las casas, en las escuelas, en las calles, dejar de gritar y golpear. Detener toda clase de abuso.

Nos enseñan en casa a no salir con enaguas o pantalones cortos, a no andar el celular afuera, a tener rejas en la casa y candados en los calzones. A “hacerse la loca” si nos gritan algo en la calle porque nos va peor si respondemos. ¿Por qué soy yo la que tengo que vestirme diferente para que no me griten cosas? ¿Por qué me tengo que callar si es a mi a quien van a violar? ¿Cómo me cuido? ¿Qué hago?

MALDITO ASESINO,

Siento miedo al salir de mi casa y no solo porque me asalten, es porque algún gargajo hediondo nos tire en algún lote baldío… con suerte muerta.

Ahora para mí, todos son asesinos.

No omitamos que pasa, nos están matando por placer.