El vuelo

El resurgir de las cenizas es diario, penetrante e inevitable.

Resurgimos cada vez que nos ponemos en el borde los los acantilados de nuestra razón, seguridad o conocimiento. Ponernos al filo del acantilado nos llena de miedo pero al mismo tiempo ese miedo se puede disolver al saber que el paso que vamos a dar representa un acto de fe. La fe es poderosa, la fe nos ayuda a visualizar lo que deseamos con todo nuestro corazón, la fe es lo que nos da fuerza para dar ese paso al vacío donde la razón únicamente piensa en la muerte y destrucción. Des-racionalizar al ego es privarle de fuerza y energía vital. Sin ella, el miedo se disuelve porque donde hay certeza, donde hay fe, todos los obstáculos son pocos, todos los precipicios son ilusorios, donde hay fe había nuestro Dios interior.

Mi Dios me dice que soy un angel de la noche donde los caidos vendrán a mi para ayudarles a cruzar al otro lado del precipicio mental. Pero mi única forma de ayudarles es a través de mi vuelo con coordenadas exactas a mi foco. Me pongo al filo, lo enfoco , doblo ligeramente las rodillas y me lanzo al precipicio de mi razón.

Mi fe me ayuda y, en ese momento es cuando descubro que tengo alas, que puedo volar. Los ángeles de la noche aparecen y vuelan a mi lado. Siempre volaron a mi lado y nunca les vi. Ahí están, ahí estoy. Soy un angel de la noche llena de fe, luz, amor y números. El 3 se repite hasta el amanecer, justo antes de la aparición del 1 aunque sin querer escribí el 2. El dos tiene un don, el de evitar la singularidad, el de evitar la soledad. Aparece al atardecer. El dos nos ayuda. El cinco es la luz de la media mañana en un despejado día de cielo azul y playa semivacia. El 5 es el azul del mar fusionado con el del cielo.

Así 3 1 2 5 se repiten y tintinean en mis manos, oídos y corazón para recordarme que el vuelo tiene esas coordenadas, que no son ni mas ni menos 3 los puntos del triángulo que delimita mi foco 1 punto central en el 2 lineas que salen del punto y 5 estrellas que iluminan mi camino.

Namasté

Like what you read? Give iSpirit a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.