Desordenador
Poema
Desordenador
Fui a visitar a mamá y me dijo
Que aquel día frente al doctor
Se sintió vieja.
Y eso nunca lo había dicho,
Por lo menos que yo recuerde.
¿Vieja?
Le dije yo.
Sí, vieja (es que tiene ochenta y dos).
Y esa palabra, dicha así,
Puesta con sus manos
En su boca
Como una flor triste,
Jarra vaciada,
Me vació de pronto a mí,
Me llenó de abismo
La cabeza.
Y los caminos del alma
Se retorcieron,
Oscuros como el hollín
De la chimenea que por detrás
Me abraza,
Mientras esto escribo.
Arde
y crepita el fuego,
pero las pequeñas lenguas,
no dan su bendito calor.
Un poco por detrás del detrás
Y no tan lejos como parece,
Veo el camino
Veo las huellas
Caminadas desde el vientre.
Y veo a mis dedos congelados
Mustios
En el ordenador,
Que, al menos hoy,
Ha desordenado todo.