Los Reyes Magos en Cuba. Tradiciones foráneas Vs economía local.
Eddy E. del Valle
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Hola Eddy: aprecio mucho tu comentario y valoro tu artículo. Es muy interesante observar cómo se aprecian los hechos cuando se viven dos realidades diferentes. Tanto es así que me encanta cotejar estas visiones que en apariencia están en las antípodas.

Pero subyace en ambos casos el atributo humano de la imaginación. Y en esa época de la niñez (enorme por su significancia) la ilusión, la esperanza, el deseo de andar (“vamos a andar”, dice Silvio Rodríguez), la fantasía, colaboran para la formación del adulto. Adulto que por otra parte no perderá (si la vida se lo permite) estos atributos. Los recreará en otros quehaceres.

Después están el uso y el abuso que de la inocencia hacen los mercaderes, los maestros, incluso los padres y la sociedad en general. Este es otro cantar.

Solo pretendo rescatar en mi artículo, la sensación de pérdida que siempre conlleva el crecimiento en cualquier orden de la vida. Y cierta nostalgia romántica (no necesariamente siempre saludable) que generan en mi ciertos recuerdos lejanos.

Abrazo.

PD: mis Reyes eran personas muy cariñosas pero muy humildes. Sus regalos los compartíamos entre los cinco hermanos que aún somos.