Editing SEX


Sex. Ése tema, tan hablado, discutido, practicado, prohibido, manipulado… pero no tan educado.

Muchos a cierta edad, recibimos esa extraña e incómoda plática de como funciona <todo ese asunto de la reproducción>. Y justamente al haber sido pláticas extrañas e incómodas, no fueron del todo efectivas. Puede que hayamos comprendido la función de los genitales y entender que cuando se juntan puede que ¡bang!, embarazo. Si nos fue bien incluso nos advirtieron sobre las ETS, en especial del VIH y nos imploraron que si ibamos a aventurarnos a una vida sexual activa, por favor usáramos preservativos.

Tratando de recordar mi propia educación, se me viene a la mente las pláticas que nos dieron en la escuela, en la que nos dieron a todos un globo y teníamos que andarlo trayendo todo el día, no perderlo de vista y “mantenerlo vivo”. Al término del curso, todos estabamos capacitados para ser padres responsables. NOT.

También recuerdo el intento de pláticas con mi mamá (con mi papá nunca he hablado del asunto, qué incomodidad), cuando notó que había encontrado la enciclopedia de educación sexual para niños que habían comprado para introducirnos a mí y a mi hermano al tema tan fascinante de la sexualidad. Claro que nunca la leí con ella, la leí con una amiga muerta de risa y también de curiosidad. Cuando mi mamá se dio cuenta, me preguntó si tenía alguna duda. Mi respuesta fue: “mmm, no”. Y fin, hasta ahí llegó el asunto.

¿Para qué mi madre querría ahondar más en el tema? Ya todo estaba dicho, estipulado y comandado. Directa e indirectamente, viniendo de una sociedad conservadora y católica, lo que se esperaba de mí era únicamente comprender el funcionamiento del aparato, más no comenzar a usarlo, por supuesto que no; y tampoco tener dudas extrañas sobre partes específicas de mi cuerpo o del placer (que debo decir, es el fin absoluto del sexo, y es muchísimo más importante que la reproducción), tampoco me hablaron mucho sobre el aborto, el abuso sexual, la homosexualidad, la autoestima, ni siquiera me contaron sobre las malditas infecciones vaginales.

Y todo ésto es un asunto generacional, realmente no me imagino a mi mamá tratando de hablarme e instruirme en el tema, simplemente por que a ella tampoco le hablaron o instruyeron. Es consecuencia de todo esta idea de que la sexualidad es un asunto que se deja en la habitación de una pareja y más allá de esas cuatro paredes, nadie puede mencionarlo o cuestionarlo. Una idea tan contrastante cuando lo que vemos hoy en los medios de está inundado de contenido sexual. Definitivamente el sexo, puede mejorar con la práctica, pero también puede empeorar y mucho. Los seres humanos somos criaturas muy poco congruentes.

Afortunadamente hay un montón de información al alcance de cualquiera que se atreva a encontrarla. Y uno va tomando la que mejor le conviene y de donde se le presente. Por otra parte, no toda la información es fiable o tiene una visión acertada. Los medios son especialistas en presentar expectativas falsas sobre una vida sexual plena. Los niños y adolescentes son altamente suceptibles a captar éstos falsos patrones y asumirlos como normales.

Situaciones de abuso, embarazos a temprana edad, inseguridad, incapacidad de mantener una relación de pareja sana, enfermedades y discriminación son algunos de los muchos problemas que produce la desinformación sexual.

Algunos tuvieron suerte y sus padres les hablaron abiertamente sobre éstos temas; o algún hermano mayor, un amigo o su propia pareja. Ciertamente, es impensable como un aspecto tan natural e inherente del ser humano, ocasione tantos conflictos. Y que por vergüenza, muchos jóvenes no se atrevan a señalar un abuso.

Espero que mi generación, aprenda de los errores del pasado. Y que al convertirse en padres, parte de ésa súper obsesión de mantener a sus hijos a salvo, sea ofrecerles una adecuada educación sexual. Que forme parte del guión y que aunque resulte incómoda, sea también muy informativa, y que si se sienten incapaces pidan ayuda; especialistas, libros, videos; en la actualidad existen muchísimas (y muy buenas) opciones. El fin es prevenir y preparar a ésas nuevas personitas para el futuro, y que estén conscientes de que su persona vale por sí misma.

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