El bueno, el malo y la fea.

Uno me quiere, o eso dice. Me trata con cariño… pienso que como yo, tiene miedo de estar solo, “al menos yo lo intento”. Dice que sus intenciones son buenas, yo creo que, también se siente presionado por la sociedad. Todos sus amigos se están casando, quedan algunos pocos y tienen novia, entonces, ¿Qué será de él? (pobre, no vayan a dudar de su sexualidad).

Si lo quiero, no mucho, a veces parece tan inútil, tal vez mi nivel de impresión es casi nulo. Cuando lo conocí parecía interesante, insidioso, not at all… Pero bueno, los dos estábamos solos.

Ahora quiere ser más que mi amigo, no creo que eso suceda, digo, me la paso bien con él, pero, something is missing.

El otro no me quiere nada, se que le gusto, pero por el contrario, me utiliza, y no lo digo como algo malo, para que eso funcione se necesitan dos idiotas. Es un caso especial, a veces me busca, a veces no, eso es dinamita para mi locura. A veces me asusto pensando que lo quiero, pero es más bien esa cosita de que no le importo tanto

Tiene muchos defectos, desafortunadamente todavía no se los puedo ver. Un día lo puedo estar odiando, al otro, estoy muriendo por él. Si yo pudiera verme desde afuera, me golpearía por ser tan patética, tan irracional…estoy hecha una piltrafa.

Qué tontería estar en estas situaciones a estas alturas de la vida, ¿cuáles son esas alturas?. Por dios, sigo cometiendo las mismas estupideces, (es más antes era más sensata). Y… ni mencionar mi egoísmo ante los problemas del mundo, no puedo evitar ser quien soy, no puedo pretender que realmente me importa lo que pasa fuera de mi núcleo, a parte de egoísta sería una hipócrita.

Ignorar, evadir, ese es mi sistema, cuando por un momento logro poner los pies en la tierra lo único que hago es juzgarme, lo único que hago es escribir historias absurdas, poemas no que no tienen impacto positivo en la sociedad (LOL). Considero que el mundo no tiene derecho a juzgarme, porque soy exactamente como el mundo me ha hecho, ¿o no?. Tal vez es mi pretexto para no cargar con toda la culpa.

En fin, la soledad no me siente nada bien, estoy tomando más que de costumbre, ando como un perro sin dueño, hay días largos y otro más. Pero supongo que es cuestión de práctica, y en definitiva prefiero esta sola que acompañada de las enfermedades de otros. ¡Yo tengo las mías!