Reflexión Pedagógica: La organización del espacio para los aprendizajes


En el presente escrito se buscará presentar la efectividad de la implementación de tres estrategias asociadas a la organización de los espacios en el contexto de un primer nivel de transición. Dicha selección de temática se origina en base a las observaciones realizadas tras la supervisión número tres de la práctica profesional.


Respecto a la organización del espacio educativo, es necesario, en primer lugar, definir qué se entiende por organización del espacio educativo. Según plantean las Bases Curriculares para la Educación Parvularia (Mineduc, 2001), dicho concepto es definido como

(…) la conjunción de los aspectos físicos (la materialidad, la luz, el diseño, la ventilación, las dimensiones, entre otros) con los aspectos organizacionales, funcionales y estéticos (la distribución del equipamiento, la disposición de los materiales, etc.) propios del ambiente de aprendizaje.
P.100

Considerando dicha definición, podemos visualizar que la comprensión del concepto en el contexto de Educación Parvularia contempla distintos aspectos referidos a la composición del ambiente en el cual se desarrollarán los aprendizajes, traspasando la barrera que limita al espacio de la construcción arquitectónica, hacia una profundización en los aspectos organizacionales y propios del ambiente como la distribución del mobiliario, de los materiales y los objetos. (Cabello, 2011)

Por otro lado, señalar que “(…) si bien la sala resulta el espacio privilegiado para el desarrollo de la propuesta de enseñanza, la escuela en general ofrece otros espacios propicios para la tarea.” (UNICEF, 2014, 64). Es por esto que autores como Díaz (s.f.) afirman que

(…) la comprensión del espacio educativo dentro del currículo de la educación parvularia adquiere una dimensión flexible, debido a que integra otros ambientes en los cuales se desenvuelven los niños y niñas, generando un auténtico diálogo pedagógico, donde van surgiendo preguntas, comentarios, observaciones y exploraciones activas que contribuyen en la progresión de los aprendizajes.
P.36

Aclarada la definición del término, es necesario cuestionarse ¿Posee alguna relevancia la organización del espacio para el logro de los aprendizajes en la escuela? Al respecto, Bondioli & Nigito (2011) plantean que “(…) el ambiente físico tiene una notable importancia psicológica para el niño, por cuanto define determinadas posibilidades de interacción y puede ofrecer motivos más o menos ricos para despertar la creatividad.” (p.109). Es así como el ambiente físico se considera relevante en cuanto “Todo lo que el niño hace o aprende tiene lugar en un espacio que, por sus características positivas o negativas, repercute en su aprendizaje con distintos niveles de posibilidades y limitaciones para su desarrollo.” (Mineduc Perú, s.f., p.75). Por lo planteado, es posible determinar el espacio como un elemento de gran relevancia en el proceso de enseñanza-aprendizaje, razón por la cual su planificación cuidadosa resulta fundamental considerando que debe contemplar las necesidades que presenta el grupo y el tipo de opciones metodológicas (Morales, 2014).

La planificación de estos espacios debe considerar los distintos aspectos de los espacios educativos, tomando siempre en consideración que “Los criterios para definir las distintas alternativas de la organización del espacio, emanan de las propias características de los niños.” (Valverde, 2015, p.144). Sin embargo, la implementación de ambientes de calidad, se rige bajo ciertos criterios que contemplan los aspectos físicos, estéticos y de disposición de materiales (Mineduc, 2001). Es por esto que si bien, “(…) no existe una organización ideal, ya que al igual que los demás aspectos organizativos del currículo se han de adaptar las características del aula y del alumnado al cual nos dirijimos, la organización de los materiales también ha de tenerlos en cuenta (…)” (Soler, Domínguez & Domínguez, 2016, p.153)

A partir del estudio de la organización del espacio se proponen tres orientaciones para la implementación de organizaciones del espacio que apoyen y promuevan el desarrollo de experiencias significativas para niños y niñas.

Primera orientación

En primer lugar, la variación y modificación de los inmuebles que se encuentran dentro del aula, siempre en función del tipo de experiencia o interacciones que se busca promover. Considerando lo planteado es posible determinar respecto a la planificación de la intervención de los espacios que “El maestro/ de forma intencionada, diseña, organiza este medio donde el niño/a va a encontrar respuestas a su actividad motriz, manipulativas, iniciativas, relaciones, etc.” (Cabello, 2011, p.197).

Así mismo, la orientación señalada permite responder a la necesidad de la organización del espacio, en cuanto permitirá brindar distintas oportunidades de aprendizaje según las posibilidades de trabajar en variadas formas de organización grupal, ya sea grupo grande, grupos pequeños o individualmente. (Valverde, 2015)

Respecto a la implementación, esta se pudo realizar en dos ocasiones, sin embargo, se profundizará en la segunda. En esta se puede señalar la generación de semicírculo pequeño para 7 niños/as (Ver imagen 1).

Por medio de esta distribución de los muebles, y por ende del grupo de niños, se tenía como objetivo generar un segundo ambiente que separara la experiencia de aprendizaje de aquellos trabajando en habilidades adquiridas, para poder obtener una cercanía mayor con los niños y niñas en grupo chico. Es así como se buscó y logró promover un trabajo más personalizado, con interacciones y comentarios de calidad y a su vez se facilitó el proceso de evaluación de aprendizajes al tratarse de un grupo más acotado.

Segunda orientación

Como segunda orientación, mencionar la utilización de espacios externos al aula. Como Díaz (s.f.) señala, en la actualidad la organización del espacio educativo para experiencias de aprendizaje va más allá de los espacios que se convergen dentro de la sala de clases. Es por esto que la utilización de ambientes y espacios físicos externos pueden aportar a las experiencias en cuanto dicha práctica contribuye a la progresión de los aprendizajes. Además, mencionar que dentro de esta variación de los espacios se velará por el aprovechamiento del potencial de los distintos ambientes, en cuanto “Pensar que el proceso de enseñanza-aprendizaje se limita al aula, es tener una visión limitada de la educación ya que todos los espacios tienen un potencial educador que debe ser aprovechado en la práctica pedagógica cotidiana.” (Mineduc Perú, s.f., p.84)

La orientación señalada fue implementada en dos instancias. Primero en una experiencia de aprendizaje en la cual se llevó a los niños fuera de la sala, específicamente al patio, para desarrollar una experiencia en grupo chico relacionada a la realización de patrones con movimientos corporales. Por medio de la selección del espacio se buscaba que los niños pudieran desarrollar movimientos libremente en función de la música, sin distraer a otros niños con su volumen, ajustándose así el espacio a los requerimientos de la experiencia. No obstante, tras una reflexión pedagógica se pudieron relevar aspectos negativos ante la elección y uso que se dio del espacio. Como primer aspecto la concentración de los niños se vio afectada por los estímulos externos que presentaba el medio y segundo, se produjo la dispersión de los niños y niñas al no haber un espacio delimitado.

Imagen 2 — Cuento y materiales de apoyo

En la segunda instancia se realizó la lectura de un cuento para el trabajo del vocabulario en la sala de psicomotricidad (Ver imagen 2). En esta ocasión se consideraron los aspectos de la reflexión anterior.

En dicha experiencia los niños y niñas pudieron ubicarse cómodamente sobre un espacio delimitado por colchonetas y atender a la lectura. (Ver imagen 3).

Por medio de la implementación se cumplió con el objetivo de permitir un movimiento libre del niño según su comodidad, delimitando el espacio para una mayor atención.

Imagen 3— Lectura de un cuento

Es por esta razón que como análisis y reflexión es necesario destacar que

Por el simple hecho de modificar la organización del espacio no vamos a mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje, ni vamos a ser mejores maestros/as. Todo ello debe estar enmarcado en un “Proyecto”, en una determinada manera de entender tanto la educación, como la forma en la que nuestros alumno/as aprenden; cuáles son sus necesidades, cuáles son sus características generales (determinadas por su edad), sus intereses, motivaciones, etc.
Cabello, 2011, p. 197

Es así como se plantea la necesidad de seguir indagando y determinando respecto a los tipos de espacios que resultan efectivos en el desarrollo de experiencias con este grupo de niños en particular, en cuanto cada grupo y más bien cada niño o niña posee necesidades particulares para desenvolverse.

Tercera orientación

Como tercera orientación, señalar el cambio en la disposición de los materiales de manera de resguardar que cada niño posea acceso al material, ya sea de manera visual, táctil, auditiva, etc. Según la teoría, Tal como se mencionaba en las Bases Curriculares para la Educación Parvularia (2001), los materiales son considerados como un factor determinante dentro de lo que se concibe como organización del espacio educativo por lo cual la consideración de la ubicación, disposición y organización de los materiales resulta fundamental (Mineduc, 2001). Por esta razón, la consideración de la ubicación, disposición y organización de los materiales resulta fundamental.

Por esta razón Es así como se planteó buscará como objetivo resguardar que los materiales se encuentren ubicados a la altura de los niños y niñas y que a su vez se estén organizados y dispuestos en función del grupo, de manera de incentivar en aquel contexto la manipulación, experimentación y finalmente, el orden del material (Mineduc, 2001)

Imagen 4 — Distribución de material

La implementación de la estrategia se desarrolló de manera global en todas las experiencias, procurando que cada niño/a tuviera su propio material y que aquel que se debiese compartir se encontrara al alcance de todos. Esto se evidencia en la imagen número 4, en la cual en cada puesto se encontraba una lámina individual y a su vez, el material para compartir. Importante señalar que aquél para compartir era suficiente y se encontraba de manera accesible en un canasto en cada mesa. Por medio de estaEl resultado organización se de la implementación se visualizó en pudo promover y visualizar elun actuar autónomo del niños yo niñas, en cuanto pudieron manipular el material sin mediación del adulto y guardarlo al momento de finalizar. A su vez, incidiendo a su vez se observó un altoen el nivel de concentración al realizar la tarea, ya que cada niño se encontraba involucrado en la tarea por medio del material. Los niños pudieron manipular el material sin mediación del adulto y guardarlo al momento de finalizar.


Tras lo expuesto anteriormente, se hace necesario recalcar nuevamente la importancia de los espacios para los procesos de aprendizajes de los niños, en cuanto dicha organización influirá en las INTERACCIONES generadas en tres niveles.

  1. Interacciones, y por ende, comentarios de calidad, que se generen entre los adultos y los niños y niñas.
  2. Interacciones de los niños y niñas con su medio.
  3. Interacciones entre los/as niños/as y los materiales presentados.

Dichas interacciones promovidas por medio de la modificación de la organización del espacio educativo generó experiencias con niños más autónomos, comprometidos y partícipes de su aprendizaje. Es así como el espacio deberá ser transformado y potenciado en función de los aprendizajes que se busquen generar.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS