Días como hoy necesito un abrazo…

En días como hoy todo parece normal. Te levantas, te aseas, sales a hacer tus actividades diarias, entablas conversaciones con las personas a tu alrededor, se ríen, sonrien, se cuentan chistes, chismes, se enojan, comen. En días como hoy en los que todo parece normal, en los que haces todo por verte lo mejor posible porque interiormente sientes que te estas desmoronando, en estos días necesitamos un abrazo, un gesto sencillo como ese, alguien que nos entienda, que con solo ver nuestra sonrisa forzada sepa que necesitamos un poco de fuerza extra y nos brinde sus brazos para apoyarnos. A veces tenemos a estas personas muy cerca, ahí somos afortunados. A veces la persona que nos gustaría que nos brindase su apoyo y un poco de fuerza no está dispuesta a hacerlo, no se da cuenta o simplemente está en su mundo, no somos una prioridad. A veces esas personas están más lejos y desde dónde estan se esfuerzan por hacerse sentir.

No podemos decidir por nadie ser su prioridad o una de sus prioridades por más que quisiéramos que así fuese. No podemos hacerlos elegirnos, así como nosotros los elegiríamos sin pensarlo… Solo puedo decir a esas otras personas, si alguién es importante para ti, dedícale tiempo, atención, cariño, no te justifiques con el hecho de estar cansado, no ser una persona amorosa o quién sabe con qué más, pues siempre habrá una excusa excepto cuando existen las ganas. Dicen que el ignorar a alguien es el peor castigo, lo mismo que engañarle. Así que por qué hacerlo con alguien que decimos es importante… No solo ignoramos dejando de responder, sino también al dejar de ver, al dejar de buscar, al dejar de dar, al no pensar en esa otra o esas otras personas que a diario piensan en nosotros, que con acciones o palabras nos hemos ganado su afecto y nos han demostrado lo que significamos para ellos, algo valioso que no han de hacer con muchos y fuiste afortunado o afortunada al obtenerlo. Presta más atención, a veces un simple abrazo puede hacer la diferencia.

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