Cómo destacar en la vida

Lleva el negocio tradicional de tu familia más allá de lo que tu tatarabuelo hubiera imaginado jamás.

Convierte el maltrecho y arruinado restaurante de tu padre en uno de los lugares más carismáticos y recomendados de la costa blanca.

Pasa de ser el asesor deportivo de un cargo político al entrenador personal más laureado del país (y entre medio gana una medalla de bronce en algún campeonato del mundo de Duatlón, haz esto con 34 años, cuando se supone que ya eres demasiado mayor para competir)

Aparca tu «Seat Fiorino» en batería y decide cambiar la manera en la que vives la vida y el trabajo, adueñarte de tu tiempo, de tu trabajo, de tu estilo de vida y ve metiéndote en líos progresivamente hasta llegar a cambiar de país para emprender un proyecto de dimensiones internacionales, que posiblemente volvera a cambiar tu vida.

Salta al escenario a dar tu primera conferencia delante de 800 personas y más de 4.000 siguiéndote en streaming y justo cuando todas las miradas estén puestas en ti, muestra al mundo la autenticidad, pasión e ilusión que llevas dentro contando la historia de tu vida. Interrumpe el curso de normal.

Deja el trabajo el trabajo para toda la vida en el que estás y decide hacer lo que te hace feliz y además cobrar (bastante decentemente) por ello.

Mientras que tus compañeros de clase en la universidad deciden en que van a especializarse, monta tu cuatro negocio de telefonía y sigue emperrado en crear un restaurante temático y otro macrobiótico.

Cuando todas las luces parezcan apagarse y no haya salida aparente, cree en ti más que nunca, encuentra algo por lo que decidirías empezar de nuevo y empieza con la valentía y atrevimiento del primer día.

Crea una familia y ámala tanto que tus hijos sean las personas más felices, plenas y amadas que cualquier persona pudiera conocer.

Decide que el pasado no puede definir tu historia, abre las puertas a la incertidumbre de un presente sin futuro. Abandona el trabajo al que has estado anclado hace años, crea uno nuevo en el que puedas hacer aquello que sientes que es importante para ti, logra correr maratones cuando ni siquiera corrías más de 5km a la semana y emprende el viaje de tu vida (y por el camino encuentra a la chica de tu vida y cásate en Las Vegas)

Demuestra que una persona trabajadora puede llegar tan lejos como quiera sin perder humanidad, cariño por las personas y una determinación inhumana al trabajo brillante. Y entonces, de repente, puede perderlo todo, cambiar de trabajo, no a uno de gerente de una empresa precisamente, remangarse las manos, con un buen puñado de años (y una minusvalía), empezar de cero y volver (salvando las distancias debido al momento en el que nos encontramos) al mismo sitio donde estaba.

Dos cosas al respecto de todo esto:

  1. A esto lo llamo destacar, sobresalir. Esto es cambiar las cosas.
  2. A veces nos pasamos la vida buscando inspiración, cuando esa inspiración está entre la gente con la que compartimos nuestra vida. Todos estos ejemplos son de personas que conozco, no de San Francisco o Londres o Los Ángeles, de Alcoy, Cocentaina, Jávea, Xàtiva, Santa Faz o Elda.

¿Cómo vas a destacar y cambiar las cosas tú?