No hay instrucciones para conectar con las personas

Las conversaciones sobre tu empresa que suceden en Internet, no empiezan con un guion preparado. El algo imperfecto es humano.

Me parece que no existe esa opción. Las conversaciones suceden en directo, no tienen guion y están sin procesar. Es ahora o nunca, así que más vale que estés preparada/o.

Usualmente no te acercas a una chica en las calles de Valencia, Ibiza, Los Ángeles o cualquier otro sitio, y le dices “Espera, no tengo nada que decirte todavía, pero si me dejas unos minutos, seguro que podría preparar algo divertido, personal y sincero”. ¿Crees que conectarías con ella? Tus oportunidades desaparecerían de inmediato, estarías a la altura de aquellos que utilizan los piropos de Internet; arruinarías la magia, la estimulación, la curiosidad y la sensación de impactar en un breve y frágil encuentro… Ella pensaría que eres raro, artificial y, lo peor, falso.

Lo mismo sucede con las conversaciones que ocurren en la Web Social. Malgastamos la oportunidad pensando que la interacción y el engagement suceden en las conversaciones forzadas, esas en las que hay que preguntar y responder siguiendo los protocolos de relaciones con nuestra audiencia.

Me gusta pensar que todavía ocurren conversaciones sinceras, auténticas y genuinas en Internet y, por supuesto, en la Web Social; una conversación con propósito en la que somos nosotros mismos, como individuos o empresas.

Muchos piensan que la solución es estar preparados con técnicas de venta, negociación, inteligencia emocional, persuasión, etc. Desafortunadamente, no se dan cuenta de que los seres humanos somos igual de buenos recibiendo las señales honestas como las que no lo son tanto. Es ahí cuando la oportunidad de conectar y crear resonancia se pierde.

La vinculación emocional entre marca y público ocurre cuando las personas confían en ti y hay una conexión; y una conversación es una manera fenomenal de que eso ocurra, pero eso es difícil si no haces otra cosa que leer un guion, seguir el manual y utilizar esos “sigue estos pasos e interactuarás con tu público”. La conexión está en el corazón de todo lo que hacemos y la conversación no es una excepción.

Las grandes conversaciones son naturales e inesperadas. Las conversaciones suceden cuando menos lo esperas –algo parecido a la vida–, pero no queremos verlo como tal, porque eso parecería poco profesional o absurdo. ¡Eso es realmente una conversación! Utiliza Facebook, Twitter, Pinterest, Google+, Foursquare o tu blog, y actúa en el momento con un propósito y una intención, mientras dejas espacio para sacar lo mejor de ti. Eso es algo que no puedes estructurar.

No podría preparar mi próxima charla con Pioneer, EMI o blur, o con la audiencia a la que me dirija en el siguiente evento, porque al final lo humano es lo que cuenta y de ahí parte la decisión. Entonces, hasta que no hable delante de estas personas, no podré adivinar qué es lo que a ellos le importa y quiénes son. Sin esa información, estamos en una situación compleja para entender cómo aportarles valor y, por supuesto, transmitir la idea y generar la conexión.

“No importa lo mucho que estemos vinculados a nuestras pantallas, todavía preferimos mirar a la gente a los ojos cuando nos comunicamos”.

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